28 mayo, 2009

CERRADO...x Fiestas!!!!

MOROS Y CRISTIANOS
ELDA 2009
Del 28 al 01 de Junio

25 mayo, 2009

Caer y volver a levantarse

Despues de mucho...Volviendo!
A eso de caer y volver a levantarte.
De fracasar y volver a comenzar.
De seguir un camino y tener que torcerlo.
De encontrar el dolor y tener que afrontarlo.
A eso no le llames adversidad,Llámale sabiduría.
De fijarte una meta y tener que seguir otra.
De huir de una prueba y tener que encararla.
De planear un vuelo y tener que recortarlo.
De aspirar y no poder,
de querer y no saber,
De avanzar y no llegar.
A eso no le llames castigo,Llámale enseñanza.
A eso de pasar días juntos radiantes.
Días felices y días tristes.
Días de soledad y días de compañía.
A eso no le llames rutina,Llámale experiencia.
Autor Desconocido

19 mayo, 2009

Hoy x fin

Extrañamente...Tranquila

18 mayo, 2009

Felicidades Vte!

Felicidades!!! Un año mas!

17 mayo, 2009

Amargura

"La amargura procede casi siempre de no recibir un poco mas de lo que se da; del sentimiento de no efectuar un buen negocio"
amargura
f. Sentimiento de pena, aflicción o disgusto:la amargura de su corazón. Lo que causa este sentimiento:su última amargura fue el fracaso del proyecto.
La amargura es el estado airado del corazón y del espíritu de una persona que ha guardado un profundo resentimiento y ha rehusado perdonar. Cuando eso se da, el corazón se endurece.
¿Cual es la diferencia entre la ira y la amargura? La ira puede resultar de un momento a otro, por algo que ocurre que duele o ofende. Muchas veces, eso que nos airó surgió tan de repente que ni tiempo tuvimos para controlarlo; sin embargo la amargura es un resentimiento profundo que resulta después de un período prolongado de ira, y por tanto cuando la amargura se desarrolla se hace de forma paulatina y es algo que se puede controlar, pero que en el momento no se quiere controlar. Eso causa un endurecimiento del corazón.

15 mayo, 2009

Reflexión...

Han dejado de engañarte, no de quererte.
Y te parece que han dejado de quererte.

14 mayo, 2009

Final de la Copa 2009

Un poco de Humor....

12 mayo, 2009

El arte de Amargarse la vida




SI ALGUIEN ME QUIERE, NO ESTÁ EN SU CABAL JUICIO



Ya que hablamos de amor, empecemos por una advertencia importante. Dostoievski
decía que el texto bíblico «ama a tu prójimo como a ti mismo» seguramente ha de
entenderse al revés, es decir, que sólo se puede amar al prójimo cuando uno se ama a sí
mismo.
Con menos elegancia, pero, en cambio, con más precisión, Marx (Groucho, no Karl)
expresó la misma idea decenios más tarde: «Ni por asomo se me ocurriría hacerme socio de
un club que estuviese dispuesto a aceptarme como tal.» Si usted se toma la molestia de
sondear la hondura de este chiste, ya puede considerarse preparado para lo que sigue.
En todo caso, ser amado es algo enigmático. Investigar para poner en claro el asunto,
no es aconsejable. En el mejor de los casos, el otro no sabrá qué decirle; en el peor de los
casos, resultará que su motivo es algo que usted mismo hasta el momento no había tenido
nunca como su cualidad más agraciada; por ejemplo, un lunar en su hombro izquierdo.
Otra vez y sin lugar a dudas, callar es oro.
Ya empieza a verse más claro lo que de aquí puede aprenderse para nuestro tema.
No acepte simplemente agradecido lo que la vida le ofrece por medio de su consorte
(que sin duda también merece su amor). Cavile. Pregúntese en secreto —no a su
consorte— por qué será. Pues éste, evidentemente, habrá hecho sus pensamientos se-
cretos al respecto. Y por cierto no se los va a revelar.
Personalidades esencialmente más importantes que yo se han afanado inútilmente
por desentrañar esta paradoja del amor humano y sobre el amor humano se basan
algunas de las creaciones más famosas de la literatura universal. Fijémonos en la frase
siguiente de una carta de Rousseau a Madame d'Houdetot: «Si Vos llegáis a ser mía,
voy a perderos, precisamente porque luego os poseeré, a Vos, a quien adoro.» Puede
que sea útil leer la frase otra vez. Lo que parece que Rousseau quiere decir es: el que
se me entrega, por esto mismo ya no es apto para seguir siendo el prototipo de mi
amor. (Este concepto aparentemente exaltado es de uso corriente en un conocido
país meridional, en donde el amante, convencido de su pasión, asalta a su adorada
para que le conceda su amor, y, tan pronto como ella se deja conquistar, la desprecia, pues
una mujer decente nunca habría hecho «esto». En el mismo país rige también el principio -
está claro, nunca reconocido oficialmente— de que todas las mujeres son putas, excepto mi
madre -ella fue una santa-. Es evidente, con la madre, «esto», naturalmente, no iría.)
En su obra famosa, El ser y la nada, Jean-Paul Sartre define el amor como un intento
vano de poseer una libertad como libertad. Sobre esto explica (19, pág. 434):
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«Por otra parte, (el amante) no se daría por satisfecho con esta forma eminente de
libertad que consiste en el compromiso libre y voluntario. ¿Quién se contentaría con un
amor que se diese como pura fidelidad a la fe jurada? ¿Quién aceptaría que le dijesen: «te
amo, porque me he comprometido libremente a amarte y no quiero faltar a mi palabra; te
amo por fidelidad a mí mismo»? De este modo, el amante pide el juramento y se irrita por
el juramento. Quiere ser amado por una libertad y reclama que esta libertad, como libertad,
ya no sea más libre.»
Más detalles sobre estas extrañas e insolubles complicaciones del amor (y de muchas
otras formas de conducta aparentemente irracional) los encontrará el lector interesado en el
libro Uíysses and tht Sirens (2) del filósofo noruego Jon Elster. Pero para cubrir las
necesidades del principiante, seguramente ya basta con lo dicho. Aun cuando no sea
capaz de lograr la maestría de los Grouchos Marx de este mundo, no por esto necesita
relegarse permanentemente a un bajo nivel de habilidad. El requerimiento clave es su
falta de convencimiento de ser digno del amor de los demás. Con esto, por de pronto, ya
se desacredita todo aquel que quiere a alguien. Pues el que quiere a alguien que no
merece ser querido, no está en su cabal juicio. Defectos característicos como masoquismo,
apego neurótico a una madre castradora, fascinación morbosa por lo de calidad inferior y
otros motivos de esta especie serían las explicaciones del amor del hombre o de la mujer
en cuestión y, por lo mismo, harían su amor insoportable. (Para escoger el diagnóstico más
satisfactorio se precisan unos ciertos conocimientos de psicología o al menos haber
participado en sesiones de grupos de encuentro.)
Y así se descubre la mezquindad no sólo del ser amado, sino también del amante y
hasta del mismo amor. ¿Qué más se puede pedir? De todos los autores que conozco,
Laing en sus Knots es el que mejor ha expuesto este dilema, por esto cito textualmente sus
palabras (9, pág. 18):
«No me aprecio a mí mismo.
No puedo apreciar a nadie que me aprecie.
Sólo puedo apreciar al que no me aprecia.
Aprecio a Jack,
porque no me aprecia.
Desprecio a Tom
porque no me desprecia.
Sólo una persona despreciable
puede apreciar a alguien
tan despreciable como yo.
No puedo querer a nadie
a quien yo desprecie.
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Como quiero a Jack
no puedo creer que él me quiera.
¿Cómo puede demostrármelo?»
Sólo a primera vista parece esto absurdo, pues las complicaciones que comporta este
punto de vista son clarísimas. Ello no tendría que desanimar a nadie; o como dice
Shakespeare en uno de sus sonetos: «Esto lo saben todos; pero no saben cómo huir del
cielo, que atrae este infierno.» Lo más práctico, en definitiva, es enamorarse deses-
peradamente de una persona casada, de un cura, de una estrella de cine o de una cantante
de ópera. De este modo, uno viaja lleno de esperanza sin llegar nunca. Y, además, se ahorra
la desilusión de tener que comprobar que el otro a lo mejor está dispuesto a aceptar la
relación, con lo que inmediatamente se convertiría en inatractivo.



EPILOGO


La regla fundamental que dice que el juego no es ningún juego, sino algo
tremendamente serio, hace que la vida sea un juego sin fin, que sólo la muerte
acaba. Si esto ya resulta bastante paradójico, aquí tenemos una segunda paradoja: la
única regla que podría poner fin a este juego tan serio no es ni siquiera una regla
de este juego. Tiene varios nombres que en el fondo significan lo mismo: honradez,
confianza, tolerancia.
Como canta el abad, responde el sacristán. Ya lo sabemos de cuando éramos
niños. Y también comprendemos que debe ser así; pero sólo hay unos pocos felices
que lo crean. Si lo creyéramos, también sabríamos que no sólo somos los creadores de
nuestra desdicha, sino que del mismo modo podríamos crear nuestra felicidad.
Este libro empezó con Dostoievski, y tiene que finalizar con él. En los Demonios,
dice uno de los personajes más enigmáticos que Dostoievski jamás creara: «Todo es
bueno..., todo. El hombre es desdichado, porque no sabe que sea dichoso. Sólo por esto. ¡Esto
es todo, todo! Quien lo reconozca, será feliz en el acto, en el mismo instante...» Tan
desesperadamente simple es la solución.


Vacia

...los sueños se gastan. (Huecco)

Buscando dentro del vacio si reviven o hay que tratar de encontrar nuevos

11 mayo, 2009

Sin nada de nada

Comprendo que la mentira es engaño y la verdad no.
Pero a mí me han engañado las dos.
Antonio Porchia

09 mayo, 2009

En Mestalla

VALENCIA 3 - REAL MADRID 0
El Real Madrid vuelve a ser goleado por segunda jornada consecutiva.
Esta vez fue el Valencia, con goles de Mata, Silva y Baraja, el que apabulló a un equipo apático.
Pd: Por una vez , estuvo bien verlo desde el campo...

07 mayo, 2009

Los Niños Llorones




Bruno Amadio



Bruno Amadio, popularmente conocido como Bragolin o "El Pintor Maldito", es un pintor italiano afincado en España tras la segunda guerra mundial, de fama algo extraña.

Es el supuesto creador de una serie de 27 retratos conocidos como los Niños Llorones.


Según la leyenda, este pintor, frustrado por su nula fama como artista, habría hecho un
pacto con el diablo para que sus pinturas fueran bien recibidas por la sociedad. Después de eso, realizó una serie de trabajos en los que destacaba la presencia de niños llorando. Uno de esos cuadros fue realizado a un niño que vivía en un orfanato. Más tarde, el orfanato se incendió con el niño adentro, y desde entonces se ha dicho que ese cuadro en especial adquirió el espíritu del niño. En Chile este cuadro es denominado por la prensa como El niño que llora.Se dice que si se gira el cuadro en 90º, con la cabeza del niño apuntando a la derecha, se puede ver a un pez que se come la cabeza del niño.


La gran expresividad y simbolismo que reflejan, emanada de la sensibilidad de autor e influidas por los acontecimientos sociales del momento, hacen de estos motivo de fábulas que nunca han sido corroboradas a ciencia cierta.


Se dice que estos cuadros atraen desgracias a quienes lo poseen. No obstante, ha sido el cuadro de mayor difusión de este artista, siendo muy solicitadas sus reproducciones en países como
España o Inglaterra, ya que algunos creen que protegen a los niños pequeños.

Video 1



Video 2


Video 3

04 mayo, 2009

desilusion

desilusión
f. Desengaño, decepción, impresión que se experimenta cuando alguna cosa no responde a las expectativas que se habían creado:se ha llevado una desilusión al ver que no había aprobado.
Pérdida de la ilusión o falta de ella:el psiquiatra no logra vencer su desilusión.
La desilusión se puede describir como el fracaso en alcanzar las expectativas o aquello de lo que se tenía esperanza.