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17 marzo, 2011

Estrellas


Cuando ya no puedo mas, intento visualizar estas imagenes
(Es lo mas parecido a lo que recuerdo)

31 enero, 2011

Gracias por estar

En mis malos momentos, aunque no sepas que hacer o que decir
Se que estás ahí...Gracias!

26 octubre, 2010

Adios Ana...
No se si hay mas allá...pero si lo hay espero que nos volvamos a encontrar.

09 septiembre, 2010

Volveré...



Algun día...volveré para perderme

20 abril, 2009

Adios "Gordo"

"En verdad os digo que el adiós no existe: si se pronuncia entre dos seres que nunca se encontraron, es una palabra innecesaria; si se dice entre dos seres que fueron uno, es una palabra sin sentido. Porque, en el mundo real de espíritu, solo hay encuentros y nunca despedidas. Y, porque el recuerdo del ser amado crece en el alma con la distancia, como el eco en las montañas del crepúsculo”
Khalil Gibran
Para Adolfo
(Pongamos de fondo un tema de Salsa, que tanto te gustaba:
Adalberto Alvarez, Preguntame como estoy)

26 marzo, 2009

Felicidades Vane

FELICIDADES VANE!!!!!
Ya van 30!!! :)

25 marzo, 2009

Pasando el rato

Por esos pequeños ratos divertidos, que nos hacen la vida mas llevadera
Pd: Gracias Vir, la Lasagna estaba muuu wena!!!!

23 marzo, 2009

La puerta del Agua

Ya hace casi un año, no??
Me gustaria tanto volver...

13 febrero, 2009

Cerradura

¿Hacia donde ir?
Nunca sabes si te equivocas de camino...
Yo siempre elijo el que quiero
Lo bueno y lo malo
será CULPA MIA

28 enero, 2009

Me gustaría...

Si pudiera... DESAPARECERIA

13 enero, 2009

Lejossssss

Distancia 09.04 Kilómetros
Distancia 245.08 Kilómetros
Distancia 115.23 Kilómetros
Y a veces mi distancia es de más de 15612.07 Kilómetros

27 septiembre, 2008

Cumple Mery

Un año mas...
FELICIDADESSSSSS MERY!!!!!

15 septiembre, 2008

No se como decirte

"Ya casi me olvido de llenar mi cabeza con cosas de ayer,
regar mis recuerdos con las flores que sin avisar cortaste para mí..."

08 septiembre, 2008

Q triste es decir Adios

Porq aunq haga lo q debo...siento algo de tristeza
El pasado siempre vuelve cuando empezamos a avistar el futuro

05 septiembre, 2008

...Casi un año despues

"...Y en este mundo loco nunca se sabe."
- No sabes la razón que tienes.-

04 septiembre, 2008

...

...dejare de volver,
solo cuando dejes de esperarme

26 julio, 2008

ENHORABUENA!!!

La ocasión lo merecia!!!
Vte & Paqui
Albanchez de Mágina (Jaen)

17 septiembre, 2005

Al final de la Escalera

Al final de la escalera había mas habitaciones. Era la casa de mi abuela, aquel caserón enorme y oscuro, que había vivido tiempos de gloria en el pasado. Recuerdo vagamente el pórtico de entrada oscuro y húmedo, la habitación de mi madre en el piso de abajo, y el saloncito que tenia. Las cortinas, el arco de separación, y los sillones y el sofá de tacto aterciopelado. Recuerdo el tocador y las fotos de mi madre en el espejo; siguiendo por el pasillo de entrada estaban a un lado aquellas escaleras. Parecía un palacio, aunque en tiempos que yo no conocí. Al lado de la escalera, atravesando un arco, se llegaba al salón principal, en donde estaba la chimenea, y la puerta lateral que daba acceso a una habitación. Al fondo estaba el saloncito en donde hacia la vida en los últimos años, mi abuela.

En ese saloncito, en donde estaba la tele, la mesa camilla y las mecedoras, jugaban a las cartas, mas concretamente al cinquillo. Mi tía, la Tata y a la abuela jugaban allí durante horas y horas. Aquella sala tenia tres puertas. Una daba a otra habitación muy grande y muy oscura, en donde había un cuarto de baño, otra daba a la cocina y la otra al patio. Esa no se solía utilizar, porque al huerto, salíamos por la cocina. Una cocina antigua, con pilas de piedra enormes, y una despensa gigante...aunque algo vacía. El huerto también recordaba tiempos mejores.

El corral, cuando yo lo conocí estaba vacío, pero mi madre me contaba que habían tenido muchas gallinas, perros e incluso una cabra. Yo solo conocí a alguna gallina, a los gatos siameses (que miraban mal, no se si porque eran bizcos o por que, pero me ponían los pelos de punta) y a Rudi, un caniche negro gigante, que era mas bueno que el pan. A veces lo sacaba a pasear, le ponía la cadena (en contra de la opinión de mi abuela y de la Tata) y me iba a dar vueltas a la manzana con él. Como era de esperar, Rudi murió unos años mas tarde atropellado. En el Patio hubo un baño hace miles de años, uno de esos con agujero en el suelo. El patio daba paso a una cancela de hierro forjado q flanqueaba un huerto q en otro tiempo tambien fue un jardin

Me parecía tan extrañamente atrayente todo aquello... Un mundo de higueras con un olor característico, y la fuente gigante en el medio, que yo nunca ví con agua. A un lado del huerto, estaba la tapia que separaba la fábrica de mi abuelo de su casa. La escalera me daba miedo subirla, pero en las raras ocasiones que me envalentonaba, la subía. Al girar había una habitación, con balcones a la calle. Me gustaba cantidad sentarme detrás y oír a la gente que andaba por la calle. Me parecía increíble poderlos oír casi como si estuviera con ellos. Era el único sitio en donde sentía esa sensación. Era como estar en la calle y que nadie me viera. La luz de las farolas, anaranjada y tenue entraba a través de las rejas y de los espacios de la persiana de madera...No me porque pero siempre quise que mi casa me trasmitiera la misma sensación, y así ha sido, me trae recuerdos de un tiempo pasado y una paz reconfortante.

En aquella habitación había una cama. El colchón era de lana y te hundías muchísimo, molaba cantidad!!! Y la cama era una cama altísima...una vez dormí allí con mi madre, aun lo recuerdo...porque aquel día cuando me desperté me hacia pis y no podía bajar de la cama. Tuve que despertarla para que me bajara. Aquellas veces que iba a casa de mi abuela y me quedaba con mi madre, me sentía muy feliz y muy unida a ella, eran momentos especiales; hoy creo que era porque estaba solo para mí, no tenia que compartirla con mi padre y mis seis hermanos, y ella estaba tranquila y contenta, al fin y al cabo, para ella era volver a casa, a su casa. En aquel piso de arriba, había mas habitaciones, una que había sido la de la Tata, aunque por aquel entonces dormía abajo con mi abuela. Aquella habitación tenía balcones que daban al patio. La Tata, es la mujer que cuidó de mi madre y de mi tía cuando era pequeñas, solo se llevaba unos 10 años con ella, creo. La tata ahora vive con una de mis primas, y aunque casi no me lo creo ni yo, esta vivita y coleando, no ha cambiado mucho desde aquel entonces. Sigue sin oír (solo lo que quiere) y sus piernas están llenas de serpientes negras, y se las vendan. También en aquel piso había una especie de enfermería, allí mi prima, que es ATS pinchaba a sus “pacientes”. Había una camilla y cosas así. Me daba repelus porque parecía totalmente sacado de una peli de miedo, y eso que yo no había visto muchas, pero ahora si que entiendo porque me daba miedo.

Al final de la escalera había un saloncito. Era la parte mas moderna de la casa, un salón un poco tipo años 70/80. Daba a dos habitaciones, una en donde vivía uno de mis primos, y otra que te llevaba al edificio de al lado que también era de mis abuelos.

Esa puerta siempre la ví cerrada. Aquella casa siempre me pareció grandiosa. Era como sacada de un cuento y aun dejaba entrever los tiempos en que fue una mansión.

Tiempos que no volverán, vidas jóvenes que yo no conocí, pero que gracias a las historias de mi madre, puedo llegar a vislumbrar. Si hay olores que me dicen algo, son aquellos que respiré allí: Los jazmines, las higueras, el olor mezcla de humedad y vejez. Esos olores no los he olvidado. Y me acompañan...

16 septiembre, 2005

En un rincón del Pensamiento

Este es un dibujo q hice en una de "nuestras escapadas" al monte
A los treinta la vida se sigue viendo como a los veinte, pero con la angustia que da saber que la esperanza de vida ha sido rebajada en diez años. Sigo siendo la misma persona que antes, aunque con más experiencia en algunas situaciones.
He dejado atrás cosas que aun hoy añoro. Echo de menos, los animales a los que crié y a los que ayudé a vivir:
Mi primer pájaro, el que nunca tuvo nombre, que se cayó del nido de una farola al nacer, y al que adopte sin que mis padres se enteraran hasta meses después... y sobre todo a Laika. Laika era una de las perras que tenían mis primos en el campo, un cruce entre Pastor Alemán y Husky Siberiano. Tenía los ojos azules, y su pelaje era marrón y gris. Era una perra grande, y siempre se escapaba y acababa en nuestra casa. Nunca entendimos por que lo hacia. No la adoptamos, mas bien ella decidió adoptarnos a nosotros. Cuando me levantaba por las mañanas ya estaba ella esperando fuera, siempre estaba rondando por allí. Laika me acompañaba en mis subidas al monte, siempre conmigo...aunque nunca entendí por que me había elegido a mí, precisamente a mí, que me daban miedo los perros. No era mía, ni yo era su ama, pero algo nos unía mas allá de toda lógica. Nunca utilizó un collar ni una cadena. Era libre. No la veía con demasiada frecuencia, solo los fines de semana y en vacaciones...pero ella me reconocía y siempre paseábamos juntas por el monte. Cuando por las noches me tumbaba a mirar el cielo y las estrellas, ella estaba a mi lado. A Laika la ví morir. Nunca lo olvidaré, y me entristezco cuando recuerdo su sufrimiento. No pude hacer nada para evitarlo, solo llorar y suplicar, pero una vez mas, mis suplicas no le concedieron el indulto. Hoy pienso que tenia que haber sido mas dura y tajante, que quizá debí haberme ido de casa (como amenacé), haber hecho alguna barbaridad, o no haberles vuelto a hablar nunca en la vida, pero a los 20 tienes miedo de que te comparen con una cría, y no lo hice y a Laika la envenenaron, la envenenó la gente en la que confiaba. Dijeron que era necesario, que no podíamos quedarnos con ella, puesto que no vivíamos allí y sus dueños se habían desentendido. Que éramos muchos, que los nanos eran muy pequeños y que no podíamos hacernos cargo de un animal. Q no podíamos llevarla a la ciudad porque no podría vivir en un piso, y que allí sola se moriría, porque no era capaz de buscarse la vida por sus medios.
No pudieron meterla en el coche para llevársela, no quiso. Y aunque llamamos, nadie vino a recogerla. Cuando se dio cuenta de lo que le habían dado, era tarde, y se quedó allí, en el mismo sitio de siempre. Ví como su cuerpo se iba paralizando lentamente y oí sus aullidos; eran lamentos que resonaban en mi corazón como golpes directos que te dejan sin oxigeno en el cerebro. La ví agonizar lentamente, poco a poco.
Lloré por ella y por mí, y solo hablé para pedir que por favor la acabaran de rematar. Aquel animal sufría como no había visto sufrir a nadie nunca.
Le pegaron un tiro. Lo oí en la lejanía, y el silencio posterior me dijo que ya había acabado todo, que ya no sufriría mas. Mas tarde fuí a ver sus cenizas, pero no me atreví a acercarme mientras se quemaba.
Lloré tanto que aun me duelen los ojos de recordarlo, los suyos no los he conseguido olvidar, su mirada de pánico.
Yo no pude o no supe ayudarla, aun a sabiendas de que ella confiaba en mí. Laika sigue en mis pensamientos; se fue antes de hora, pero vuelve a mí, de la mano del recuerdo traicionero, que asoma cuando menos se le espera. Sé que si existe un cielo, o algo más allá de aquí, ella estará esperando allí. Y quien sabe, puede que nos volvamos a encontrar!
Espero que me haya perdonado.

08 septiembre, 2005

El baul de los Recuerdos

Hoy he abierto la caja de los recuerdos, porque aun que tengo un baúl, no los guardo ahí. Los guardo en una caja de cartón que pinté hace años. Dentro de esa caja tengo otra con un letrero que me avisa de que no debo de abrirla si no lo he pensado más de dos veces; hoy no me atreví a abrir esa, la saque junto con todas las fotos, saqué los diarios de cuando era cría y los recuerdos de mis viajes (billetes, postales, entradas de museos y conciertos). Rebuscando, entre el montón de papelorios escritos por una adolescente, la mayoría de los cuales hoy me da vergüenza volver a leer, encontré esto escrito en la cara de un papel, que un día perteneció a una agenda: Amor –Odio Placer – Dolor Simetría conjunta Sinónimo Significado Confundirlo es llegar Al punto medio, exacto, Justo…a la VERDAD

Pienso, en donde está? No existe, es insustancial Sin cuerpo fluye entre dos Y corpórea en uno Amar es vivir y Vivir es amar la vida, pero se necesita algo más. Amor –Odio Placer – Dolor

Cuando le he dado la vuelta, me he encontrado con esto otro:

Paso por un cementerio Y pienso en lo absurdo De venerar la muerte. No lo agradece El tren sigue su recorrido Y yo fundida con él Al unísono; movimientos acompasados, Acompasados como dos amantes Y pienso en la primavera Luz, color, alegría…Vida.

Tan fundamental que es vivirla ¿Es paradoja vivir o vivir la vida? Nadie responde. El tren para Nadie baja, no hay parada; Y me pregunto… ¿Puedo bajar de la vida en marcha? No reconozco a la niña que fui, ni siquiera recuerdo cuando lo escribí. Se que es mío porque es mi letra y esta firmado.

No lleva fecha.

Inspirado por Entre Líneas...porque todos tenemos Recuerdos.