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01 julio, 2009

Que el cielo la juzgue


FICHA TECNICA


TITULO ORIGINAL
Leave Her to Heaven
AÑO
1945
DURACIÓN
110 min.
GUIÓN
Jo Swerling
MÚSICA
Alfred Newman
FOTOGRAFÍA
Leon Shamroy
PRODUCTORA
20th Century Fox
GÉNERO Y CRÍTICA
Melodrama. Intriga
Estreno
lunes 1 enero 1945



SINOPSIS ARGUMENTAL.-

Rick Harland es, además de un hombre afable y tranquilo, un novelista de éxito, que lleva una plácida existencia lejos del mundanal ruido, en compañía de su hermano menor, y físicamente impedido, Danny. En un viaje que realiza para visitar a su viejo amigo y abogado Glenn, conoce a una hermosa y enigmática muchacha, Ellen, de la que se enamora pérdidamente. Su sentimiento amoroso se ve felizmente correspondido, y Ellen, que, casualmente, se dirige a visitar, en compañía de su madre y de su prima Ruth, a la misma persona que Rick, rompe su compromiso con un prometedor político (Russell Quinton), y se casa poco menos que súbitamente con su nuevo y fulgurante amor. Las dificultades no tardan en surgir cuando Ellen, de una forma cada vez más obsesiva y caprichosa, pretende de forma sistemática apartar a Rick del contacto con cualquier persona que no sea ella misma, intentando hacer de la vida de la pareja una búrbuja totalmente aislada del mundo exterior. Y las formas de eliminar los obstáculos que se interponen entre ella y sus pretensiones serán cada vez más mortíferas...

RESEÑA CRÍTICA.-

John M. Stahl ha pasado a la historia de la cinematografía como un director que, sin llegar a la altura de los grandes maestros de su época (Ford, Capra, Lubitsch, Walsh ...), sí que desempeñaba su oficio con notable solvencia y, muy particularmente, se movía con especial delectación en el ámbito del melodrama, el plato fuerte de su catálogo creativo, y género por el que consiguió un renombre y reconocimiento que aún perdura en nuestros días (no nos queda demasiado lejana –año 2000- la retrospectiva que le brindó el Festival Internacional de Cine de Donostia).

Ésta –que terminaría siendo, con motivo de su muerte pocos años después –en 1949-, una de sus últimas películas- constituye una muestra muy propia de ese buen hacer, erigiéndose como un magnífico drama, henchido de las pasiones y avatares que suelen constituir el tejido narrativo del género, pero que va algo más allá, para introducirse (aun sin llegar, probablemente, a esas profundidades psicológicas que sí alcanzaron obras maestras cercanas en el tiempo –y recuerdo, en este momento, Laura, de Otto Preminger, o Vértigo (De entre los muertos), de Hitchcock-) por vericuetos exploratorios de fondos humanos y ofrecernos el dibujo de corrientes subterráneas más sutiles y ocultas que las que habitualmente muestran films más "livianos".

En este caso, esas corrientes de fondo fluyen por el terreno de la posesión; posesión como fuerza arrasadora, capaz de sepultar cualquier otro atisbo de sentimiento y de distorsionar actitudes y actuaciones. La protagonista, Ellen Berent, vive afectada por un síndrome posesivo con una capacidad destructiva realmente impresionante, y que se proyecta en todos los órdenes de su vida y sobre todas aquellas personas que le rodean: su padre –un personaje ausente físicamente, pero cuya presencia pesa, y mucho, en el desarrollo de la trama-, con quien le vincula un lazo casi edípico (hasta tal punto exarcebado, que sólo por el parecido con él estará dispuesta a romper una relación estable y prometedora con su novio, Russ, para arrojarse en los brazos de un más abducido que seducido Dick Harland –hipnotizado por su magnético y frío encanto-); su madre y su prima y cuasi-hermana, Ruth, a quienes trata con desprecio (a la primera) y odio desatado (a la segunda), fruto de unos celos frente a los cuales los de Otelo no serían sino ligeros resquemores; y los seres más queridos de su esposo –el hermano inválido de éste, Danny, y el futuro hijo común de ambos-, sobre los cuales no dudará en proyectar un impulso tanático irreprimible: si sólo la muerte puede apartarlos y conseguir que dejen de ser un estorbo entre Dick y ella –y su ansia de soledad absoluta en derredor-, adelante con la muerte. En tal tesitura, el desenlace final no deja de ser más que un corolario lógico a la propuesta dramática que la historia nos ha ido desgranando con un goteo constante y bien medido desde su flash-back inicial.

Para encarnar a esa suerte de némesis arrolladora, la opción fue la de una de las más grandes estrellas del estudio (Fox), Gene Tierney: belleza gélida y distante, su trabajo es muy desigual (aun así, no fue ello óbice para alcanzar una nominación al Oscar), y así como su frialdad interpretativa viene como anillo al dedo a aquellas situaciones que requieren ese registro de carácter (ejemplo significativo el de la secuencia en que Danny muere ahogado en medio del lago: sus ojos ocultos tras las gafas de sol y su rictus enigmático ofrecen una composición magistral), termina resultando, igualmente, una rémora para aquellos pasajes en que la situación dramática exige algo más de tensión expresiva. En el caso de su partenaire, Cornel Wilde, no se aprecian tales altibajos, ya que su personaje muestra un carácter mucho más plano, de mucha mayor estabilidad emocional, y él le confiere un punto de tranquilidad amable muy apropiado, pero su trabajo no pasa de ser meramente correcto. El resto del reparto (con mención especial para un Vincent Price con un papel secundario bastante breve, pero que cobra cierto relieve en el desenlace de la historia –una muy desvahída, tanto en su ambientación como en su plasmación fílmica, secuencia judicial: demasiado precipitada, quizá para no exceder un metraje estándar-) cumple su cometido con eficiencia, y, aun sin especial brillantez, soporta bien un examen de su trabajo.

Historia bien contada, con un rutilante Technicolor –que arrancaba con fuerza en estos años- y bien cuidada en sus aspectos accesorios –la música, de Alfred Newman, tiene una presencia puntual contadísima, pero da clima con adecuación absoluta a los requerimientos de la trama; y en cuanto a la dirección artística, el trabajo de Ransford y Wheeler también es muy bueno, especialmente en unos maravillosos, y perfectamente aprovechados, escenarios naturales para exteriores-, Que el cielo la juzgue se erige como un drama tenso e intenso, además de bien trufado de esos ribetes de negro que siempre enriquecen la capacidad de enganche de la historia: la buena obra de un buen cineasta, demostrativa de que no siempre es necesaria la genialidad del autor para poder degustar un plato de buen cine.


Aquí está la actriz que interpretó magistralmente a una de las mujeres más malvadas y bellas de la historia del cine Gene Tierney
BIBLIOGRAFIA
El glob de Manuel



06 abril, 2009

El Bigamo







Año de producción: 1953
Dirección: Ida Lupino
Intérpretes: Joan Fontaine, Edmond O'Brien, Ida Lupino, Kenneth Tobey, Edmund Gwenn, Jane Darwell, Lillian Fontaine.
Guión:
Collier Young
Música: Leith Stevens
Fotografía: George E. Diskant
Distribuye en DVD: Suevia
Duración: 79 min.
Público apropiado: Jóvenes-adultos
Género:
Drama
Extras DVD: Español e inglés 2.0


Sinopsis

Harry vive en San Francisco y como representante comercial debe viajar mucho. Está casado con Eve y ambos están intentando adoptar un bebé. Mr. Jordan, director de la agencia de adopción, comienza a hacer una serie de averiguaciones y sospecha de Harry, el cual guarda un secreto. Pronto descubre que éste tiene en Los Angeles una segunda esposa y un bebé. Por medio de flashbacks, Harry le cuenta al agente de adopción cómo llegó a esos dos matrimonios.

Ida Lupino dirige e interpreta este drama de cine negro. A la directora le gustaba tratar temas controvertidos para la sociedad de la época, como demuestra en esta película. Dirigió también con gran maestría El autoestopista.


Comentario




"En este sentido, la oportunidad que me brinda la edición en DVD de THE BIGAMIST (1953), supone por un lado confirmar el previsible interés de la trayectoria de Ida Lupino como directora, al tiempo que quizá nos acerque en mayor medida al universo temático en que desarrolló sus films. Fueron rasgos que quedaron definidos por dos coordenadas muy concretas: la apuesta por problemáticas generalmente poco tratadas en la pantalla que afectaban a mujeres, y por otra el hecho de insertar estas propuestas en un entorno marcado por el American Middle Class. Es por ello que sus películas se insertarán en entornos urbanos si bien no totalmente acomodados, si representativos de esa Norteamérica en apariencia floreciente y encaminada al progreso.

Es algo que definirá esta estupenda THE BIGAMIST desde sus primeros planos –escuetos-, que nos describen los exteriores de una San Francisco más inclinada en sus arterias, apelmazada y gris que nunca. Será este el marco inicial de la historia protagonizada por el matrimonio Gram. –Harry (Edmond O’Brien) y Eve (Joan Fontaine)-. Se trata de una pareja acomodada en la dirección de una empresa de electrodomésticos, que tramitan la adopción de un niño –más adelante sabremos que la esposa no puede tener hijos-. Un elemento circunstancial, permitirá detectar a la persona responsable de conceder la adopción –Mr. Jordan (Edmund Gwen)- que Harry esconde algo en su pasado. Decidido en dicha investigación, no tardará mucho en descubrir que en Los Ángeles está casado al mismo tiempo con otra mujer, de la que incluso tiene un pequeño. El atribulado bígamo le contará las circunstancias que le han llevado a dicha situación, y que se iniciaron con el encuentro casual con Phyllis Martin (Ida Lupino), iniciando una relación que le llevará a tan sorprendente circunstancia. Harry no dejará de atormentarse asumiendo el callejón sin salida en que se ha introducido, y decidirá entregarse, siendo juzgado y quedando en el aire tanto su destino con la justicia como, sobre todo, su futuro frente a las dos mujeres que sinceramente ama, pero a las que ha provocado una vivencia esencialmente dolorosa.

Lo cierto es que esas imágenes finales, ambivalentes y abiertas, en las que jamás sabremos el destino de Harry Graham frente a esas dos mujeres opuestas en carácter pero complementarias en afectividad, y que se despiden de él con dispar reacción pero común afecto, son el perfecto resumen de la singularidad demostrada por el film de Lupino. Una extrañeza a la que hay que añadir riesgo e incluso sabiduría cinematográfica, una voluntad por mostrar hechos en apariencia terribles –sobre todo para la estrecha mentalidad norteamericana de la época-, con la mayor naturalidad y cotidianeidad posible, una capacidad para introducir elementos incluso subversivos en torno a la capacidad ensoñadora de Hollywood como fabricante de alienaciones colectivas y, finalmente, una contundente habilidad para entremezclar los registros del melodrama y el cine noir, en una película que por momentos parece escaparse de los perfiles de ambas vertientes hasta mostrar una personalidad propia.

Lo cierto es que el conjunto de THE BIGAMIST, parece replegarse por momentos en torno a esos melodramas tan críticos con la sociedad USA de los años cincuenta, firmados por Nicholas Ray –que tanta afinidad mantuvo con la propia actríz-, Lang, Preminger y tantos otros. Pero pese a ello, la propuesta de Lupino alcanza personalidad propia -en su alcance y también en sus limitaciones-, al proponer una historia cotidiana, en la que en ningún momento se atisba posibilidad de tensión –el propio título nos indica el principal “gancho” del film; a los pocos minutos el espectador descubre la dualidad vital de Harry; la conclusión de la película deja la resolución de cualquier interrogante en el aire-. No, no es esa la intención de la realizadora. Creo, por el contrario, que quiso ofrecer un “estado de ánimo”, una fugaz visión, tan venenosa en ocasiones como sensible en otras, de lo que puede producir la transgresión –tan sincera como bienintencionada-, de un hombre tan acomodado y bondadoso, como gris y mediocre, en un entorno que ahoga cualquier huída dentro de los cánones establecidos.

Es así como, en voz baja, sin subrayados, combinando la intensidad del melodrama con la crónica verista de un marco urbano aparentemente neutro, pero en realidad nada favorecedor para el enriquecimiento del individuo. Todo ello es mostrado con sutileza, capacidad de síntesis, ajustándose a los márgenes de una serie B, demostrando una dirección de actores magnífica –en la que destaca sin embargo la fuerza y personalidad del personaje encarnado por la propia directora; un oasis de sinceridad dentro de un contexto caracterizado por la mediocridad existencial-, y un notabilísimo conocimiento de las posibilidades del lenguaje cinematográfico. En este sentido, propone elementos tan atractivos como la inserción de un inesperado flash-back con el que la historia cobra un giro inesperado, una planificación en líneas generales que destaca la profundidad de campo, y algunos movimientos de cámara dotados de una fuerza expresiva admirable. Es en este capítulo donde me gustaría destacar el elegante y sostenido movimiento de grúa que se inicia cuando Harry y Phyllis se dan el primer beso. La continuidad de ese plano y el desplazamiento de la cámara en retroceso mientras contemplamos sin interrupción como ambos amantes no desean finalizar la expresión de esa afectividad, llegan a emocionar.

Cierto es que THE BIGAMIST no es un título perfecto. Aquí y allá se echan de menos unos perfiles más delimitados. Parece en ocasiones que Lupino deje las costuras que propiciaran un resultado más rotundo –estoy convencido que las condiciones de producción incidieron en ello-. De todos modos, y reconociendo estas objeciones, no cabe duda que nos encontramos con una propuesta valiosa y por momentos apasionante, y que incluso demuestra una mirada repleta de mala uva en torno al papel adormecedor del propio cine. La secuencia en la que los personajes encarnados por O’Brian y Lupino se conocen, se desarrolla en un autobús que recorre Beverly Hills portando turistas a los que el conductor señala donde se encuentran ubicadas las mansiones de conocidas estrellas cinematográficas como James Stewart, Oscar Levant, Jack Benny… o el propio Edmund Gwen –actor en el film-. Estoy convencido que los planos de recurso que muestras dichas mansiones son los de los propios intérpretes señalados, mientras nos centramos en los torpes intentos de Harry por llamar la atención de Phyllis. Detalles como este, o los planos ubicados en el decrépito restaurante chino en el que trabaja la joven –donde como cliente se encuentra incluso un oriental con una gruesa cicatriz surcándole su rostro-, demuestran el carácter insólito de un producto rodado sin duda a contracorriente, y que llega a nuestros días con sus cualidades mantenidas de forma casi inalterable. " (Comentario de Perra Gorda)




Curiosidades



El guionista de la película, Collier Young, estuvo casado con las dos actrices protagonistas, Ida Lupino (1948-1951) y Joan Fontaine (1952-1961).


Bibliografia

CIMENA DE PERRA GORDA

DECINE21.COM

WIKIPEDIA




16 agosto, 2008

Drácula











FICHA TECNICA



TITULO ORIGINAL
Bram Stoker's Dracula


AÑO
1992

DURACIÓN
130 min.

DIRECTOR
Francis Ford Coppola


GUIÓN
James V. Hart (Novela: Bram Stocker)


MÚSICA
Wojciech Kilar


FOTOGRAFÍA
Michael Ballhaus


REPARTO
Gary Oldman, Anthony Hopkins, Winona Ryder, Keanu Reeves, Cary Elwes, Monica Bellucci, Sadie Frost, Tom Waits


PRODUCTORA
Columbia / Zoetrope


PREMIOS
1992: 3 Oscar: vestuario, maquillaje, efectos de sonido. 4 Nominaciones / Terror. Romance. Vampiros /




Fue la novena película con mayor recaudación en 1992, recaudando US$215,862,692. También fue el decimoquinto largometraje con mayor recaudación en los Estados Unidos recaudando US$82,522,790. Este largometraje ganó 3 Premios Oscar en el año 1992.



SINOPSIS

Jonathan Harker es un joven abogado que viaja a un castillo perdido en el este de Europa, siendo allí capturado por el conde Drácula, que viajará hasta Londres inspirado por una fotografía de la prometida de Harker, Mina. Ya en Inglaterra, el conde iniciará su intento de conquista y reinado de seducción y terror, absorbiendo la vida de la mejor amiga de Mina, Lucy.




Como en muchas otras ocasiones, la película vino como resultado de un larguísimo proceso de preparación y respondía a fines creativos de Coppola, no comerciales. Su objetivo principal era revitalizar el personaje de Drácula adaptándolo al gusto contemporáneo, lo que Coppola procuró mediante dos novedades: recuperar buena parte de la novela de Bram Stoker, eliminando añadidos de otros filmes, y por otro lado presentar el lado humano y sentimental del protagonista, más allá del morbo sexual sugerido en versiones anteriores. Para ello, Coppola reconstruye el pasado del conde Drácula "antes de" ser Drácula, y lo presenta como un condenado, un maldito.

Al contrario que otras versiones, Coppola ambienta la acción en la época victoriana, la de
Bram Stoker, cuando su novela se publicó y asentó el mito del vampiro fusionando personajes y tradiciones de origen dispar. Coppola muestra el Londres anterior a 1900, pero de manera muy original, lo contrapone a la Rumania rural, ilustrada con estética mestiza, entre europea y asiática. La ambientación del joven Drácula, en el siglo XV, es muy elocuente, así como ciertos atuendos de Drácula mayor (como un kimono rojo de larga cola). Esta visión del protagonista choca con la tradicional, de aristócrata con chaqué.

La banda sonora fue compuesta por
Wojciech Kilar y su tema principal fue interpretado por Annie Lennox.


OPINION




El film empieza con un prólogo situado en Rumania en el siglo XV: el príncipe Vlad, tras frenar a los ejércitos musulmanes que amenazan a la cristiandad, se siente traicionado por Dios cuando su amada se suicida; reniega de él y se convierte en Dracula. Esta introducción, que no existe en absoluto en la novela, cambia totalmente el sentido de la historia y del personaje de Dracula. En el libro el vampiro es simplemente la encarnación del Mal que viene a perturbar el orden en la tranquila sociedad victoriana; Coppola lo convierte en un héroe romántico que busca el amor de la única manera que puede después de que el Dios por el que luchó le haya fallado, acercándolo así a Frankenstein, otro personaje abandonado por su creador.



La relación entre Dracula y Mina, que en la novela es simplemente seducida y esclavizada por el vampiro, se convierte en el reencuentro del amor perdido, puesto que ella es la reencarnación de la novia suicida del príncipe.

Con este giro la película busca la identificación del espectador con la pareja romántica que forman Dracula y Mina, mucho más que con el profesor Van Helsing y sus secuaces, los representantes del orden moral cristiano, que eran ensalzados en la novela pero que aquí aparecen más bien como una pandilla de fanáticos. Sobre todo es en una de las mejores escenas del film donde más claramente se aprecian las visiones tan diferentes de la sociedad victoriana que tienen Coppola y Stoker: cuando Dracula entra en la alcoba de Mina para revelarle su identidad y convertirla en vampira, Mina, a pesar de las dudas de Dracula, que no quiere convertirla en otro ser maldito como él, acepta diciéndole: "take me away from this death" (sácame de esta muerte); ser una esposa reprimida en el Londres victoriano es la auténtica muerte.



Evidentemente, esta visión de un Dracula liberador que intenta salvar a su amada de la opresora sociedad en la que vive es bastante contradictorio con una trama argumental que por lo demás sigue casi paso a paso la novela de Stoker; ¿por qué, si Dracula busca en particular a Mina, le chupa la sangre antes a su amiga Lucy? Está claro que la película mezcla ideas y referencias muchas veces contradictorias y que es mucho menos coherente que la novela. Los detractores de la película tienen razón al decir que Coppola engañó al público al prometer una versión fiel a la novela; por otra parte los defensores también aciertan en que los personajes principales, Mina y Dracula, así como la visión de la sociedad en la que vive Mina son mucho más interesantes y menos planos que los del libro y los de las versiones anteriores de la historia.



José Antonio Lopez (Vigo. España)


CRITICA



----------------------------------------"Emocionante. (...) Es una historia de amor y de terror, dos sensaciones que suelen ir unidas en los espíritus torturados" (Carlos Boyero: Diario El Mundo)
----------------------------------------"Conseguida revitalización del mítico drácula. Magnífica ambientación neogótica. No se la pierda" (Fernando Morales: Diario El País)

----------------------------------------"Arrebatado poema de amor teñido de sangre sobre la inmortalidad del deseo" (Javier Ocaña: Cinemanía)



Curiosidades

· El estudio consideró la posibilidad de darle a Liam Neeson el papel de Van Helsing, personaje que al actor le entusiasmaba. Pero tan pronto como supo que Anthony Hopkins, que fue quien finalmente lo interpretó, estaba también interesado en el mismo, se retiró del proyecto para cedérselo a Hopkins, a quien veneraba y respetaba en grado sumo. Imágenes de actualidad.



· En la escena en la que Gary Oldman chupa la cuchilla con la que Keanu Reeves se corta,estaba borracho. Rocío





· En la escena dentro del castillo de Drácula en la que Keanu Reeves se encuentra con las Tres Novias de Drácula, Francis Ford Cóppola pretendió que las actrices estuvieran totalmente desnudas, pero la productora se negó, y Ford Cóppola tuvo de conformarse con mostrar a las actrices desnudas sólo de pecho para arriba. Indiana Jones






· Anthony Hopkins no sólo interpreta a Van Helsing, sino también al sacerdote que condena a Elisabeta por haberse suicidado, además de hacer de narrador en varios momentos del film. Inma
· La frase con la que Mina describe el país natal de Drácula y Elisabeta durante su trance con la absenta, "una tierra más allá del bosque", es de hecho la traducción literal de la palabra "Transilvania". Inma



· Coppola quiso reunir a los actores en su casa mucho antes del rodaje para que convivieran y tuvieran experiencias juntos. Entre esas experiencias figuraba la lectura conjunta de la novela de Bram Stoker, lo cual les llevó 2 días completos, según el propio Anthony Hopkins. Tras dicha lectura, se les pidió a los actores que aportaran ideas para la película, lo cual acabó cambiando por completo el guión original. Según Winona Ryder, que dió a conocer dicho guión al propio Coppola, en principio se trataba de un texto muy filosófico y casi meditativo (narrado en 1ª persona) y no presentaba para nada la estructura que acabó teniendo al final. Uno de los añadidos principales de Coppola fue el prólogo en el que se relaciona la figura histórica de Vlad Tepes, o Vlad el Empalador, con el personaje creado por Bram Stoker. Inma



· Gary Oldman consiguió bajar una octava su propia voz para darle así un toque más dramático y amenazador a la voz del Drácula anciano. Según él mismo llegó a utilizar una grabación con aullidos de lobo para aportarle ciertos matices a dicha voz. En España, sin embargo, se tuvo que recurrir a 2 dobladores diferentes para doblar al personaje. Inma


· Oldman recurrió a sus propios recuerdos de cómo hablaba un vecino suyo de la infancia que provenía del este de Europa, para crear el acento rumano del personaje. Inma


El extraño cochero que recoge a Jonathan Harker para llevarle al castillo de Drácula también fue encarnado por el propio Gary Oldman. La película coincide en ese punto con la novela de Stoker, en donde se insinúa que es el Conde mismo quien conduce su coche de incognito. Inma



Otras curiosidades

Las actitudes de los personajes también nos hablan de la época. Mina y Lucy son recatadas (aunque Lucy lo es menos por tener dinero), se emocionan con un beso o con que les pidan la mano, curiosean sobre el sexo sin tener mucha idea de qué es... Los hombres son protectores, son la voz de la ciencia y la fuerza física. Ellos defienden y matan, mueren si es necesario por la causa del honor.



- Rodada íntegramente en un estudio. Aunque no era la idea en un principio ya que Coppola quería rodar en exteriores europeos más los decorados diseñados por Dante Ferretti. Pero Columbia no quería gastos de esa cantidad y rodaron en estudio con el decorador Thomas Sanders.- Se cortaron varias escenas eróticas y violentas y se introdujo la voz en off de Van Helsing para clarificar algunos pasajes, pese a que Coppola no era partidario de esa medida.

El director buscó realizar los efectos especiales mediante viejos métodos, a través de espejos y sobreimpresiones.- El nacimiento del cine y la aparición de la novela de Stoker se producen en el mismo momento histórico, y por ese motivo, tampoco es casual la visita de Drácula y Mina a la barraca en la que se proyectan sombras chinescas y hacen aparición los primeros cinematógrafos. De ese modo, la simbiosis entre vampirismo y cine queda evidenciada.Recordar la escena en la que Drácula yace sobre Mina mientras al fondo el público permanece absorto, contemplando la - proyección. “Si el vampirismo es posesión, robo e inmortalización de las almas, el cine no anda muy lejos”.


- La reiteración con que Coppola muestra en diversas escenas los nuevos ingenios de la época, sugiere que el director quiso subrayar y contraponer el desarrollo tecnológico de la sociedad con la historia de amor de Drácula. La máquina de escribir, la máquina de transfusión sanguínea, los medios de transporte son un claro ejemplo.



Bibliografia


http://www.filmaffinity.com/es/film763705.html
http://www.pasadizo.com/peliculas2.jhtml?cod=33&sec=1
http://www.es.wikipedia.org/wiki/Conde_Drácula
http://tepasmas.com/curiosidades/draculastoker
http://hoy-toca.blogspot.com/2006/03/drcula.html







MUERTE DE DRÄCULA

HISTORIA DE LUCY

14 agosto, 2008

Ben-Hur







Ben-Hur es una película de 1959 dirigida por William Wyler para la Metro-Goldwyn-Mayer. Fue la primera película en la historia en recibir 11 Premios de la Academia, número alcanzado más tarde por Titanic y El Señor de los Anillos: El Retorno del Rey . Se trata de una superproducción que relata la vida de un judío en los años de la predicación de Jesús.



FICHA TECNICA


TITULO ORIGINAL Ben-Hur

AÑO 1959

DURACIÓN 211 min.

DIRECTOR
William Wyler

GUIÓN Karl Tunberg (Novela: Lewis Wallace)

MÚSICA Miklós Rózsa

FOTOGRAFÍA Robert Surtees

PRODUCTORA Metro-Goldwyn-Mayer


Argumento

La acción transcurre en Palestina, el año 30. Roma, dueña y señora del mundo conocido, gobierna con mano de hierro sus vastos territorios, entre ellos la misma Palestina, sometiendo con dureza a sus moradores. Éstos desean con ansia la llegada de un nuevo Mesías que liberará al pueblo judío del yugo romano.


Entre ellos Judá Ben-Hur, un príncipe rico que comercia con especias desde Oriente a Roma. Un hombre respetado y creyente en la fe de su pueblo y su Dios.
Sin embargo, los tiempos están revueltos y se teme una revuelta violenta contra el poder romano, a lo cual
Roma responde con el envío de dos legiones al mando del nuevo jefe militar, Messala, antiguo amigo de la infancia de Ben-Hur.
Judá ve en Messala a un amigo y también una posibilidad de cambio para su pueblo, una esperanza para el entendimiento y el respeto. Por el contrario, Messala ve a su viejo amigo como el hombre que "señalará" a los enemigos judíos de Roma por su pasada amistad. Sin embargo, Judá se niega al trato y Messala, encolerizado, rompe la relación.


Ben-Hur, temeroso de su amigo el tribuno, sabe que tendrá que tener cuidado de ahora en adelante. Pero vendrá un golpe de mala suerte: Su hermana se apoya en el borde de la azotea y una piedra se desprende al paso de la comitiva provocando que el gobernador se golpee al caer junto con su caballo y este incidente, pese a ser accidental, le hace prisionero de su antiguo amigo, que le acusa de atentar contra el nuevo gobernador de Palestina, Valerio Grato. Judá es enviado al puerto de Tiro, sin juicio, como remero de galeras. Ben-Hur jura vengarse de Messala aunque ello le lleve toda la vida.



En su viaje al puerto, Judá conocerá a Jesús, quien le dará agua. Ya en la galera, Ben-Hur conocerá a Quinto Arrio, primer Cónsul de Roma, al que salvará la vida en una batalla en la que la galera se hunde.




Como gratitud hacia Judá, Quinto Arrio le adoptará como hijo suyo, con lo que obtiene riquezas y títulos. Sin embargo, a pesar de las riquezas, del poder y de la gloria de Roma, Ben-Hur sabe que tiene un juramento que cumplir y que no puede esperar más tiempo. Es la hora de la venganza...

En su camino a Jerusalén, Ben-Hur conocerá a Baltasar, y al Jeque Ilderim, un comerciante árabe. De Baltasar aprenderá que hay alguien en quien creer, un Mesías, hijo de Dios, que liberará a los hombres de su ira y su odio. Por el contrario, de Jeque descubrirá que Messala participa en las carreras de cuadrigas y, en la arena del circo, la muerte no es un delito...

Alimentado por su odio, Judá reta a Messala en las carreras y por otro lado, busca a su madre y hermana. Al regresar a Jerusalén, descubre que todo lo que había conocido había quedado reducido a ruinas, que su familia había desaparecido y que la única explicación que tenía era de la hija de un esclavo suyo, llamada Esther, a quien Judá amaba profundamente.


Tras condenar a Judá a las galeras, Messala no sólo había confiscado todos los bienes de Ben-Hur sino que se ensañó con su madre y hermana encerrándolas en los calabozos. Con la nueva llegada de Judá y su reto, Messala, tenso, mandó buscar a la familia de Judá. Para su sorpresa, tantos años en una celda inmunda en los recónditos calabozos habían hecho que enfermaran de lepra...
Judá, lleno de cólera y odio en su interior, se debate interiormente entre su venganza hacía su verdugo y su antigua amistad de la infancia. Pero Judá sabe que Messala no va a cambiar y que su única opción de resarcirse es poder ver su cuerpo mutilado y maltrecho en la arena del
circo. Para ello, correrá la carrera de cuadrigas. Ahí vencerá a Messala, quien terminará cayéndose de su carro, y siendo atropellado y pisoteado por otro. Con el cuerpo ensangrentado, estará condenado definitivamente a su muerte. Esta escena de la carrera de cuadrigas es una de las más famosas de la historia del cine.
Messala, en un último aliento le comunica que su madre y su hermana están vivas, pero que están en el valle de los leprosos. Por lo tanto, como Judá sabe, están condenadas a una muerte lenta y horrible.
Judá, desolado, recorre las calles de Jerusalén con su madre, su hermana, y Esther. Él accede al requerimiento insistente de ésta para que sean sanadas por el Rabí de Galilea, al que ha escuchado predicar y obrar maravillas, mientras una procesión de gente acompaña a gritos la marcha de los nuevos crucificados, entre ellos un hombre que una vez dio de beber a nuestro héroe. Ben-Hur, como agradecimiento, le devuelve su ayuda con agua y un poco de aliento en su pesada carga.
Este encuentro, y el presenciar después la crucifixión del hombre que un día le salvó de morir, harán que Judá encuentre la paz y mitigue su ira a través del perdón. Regresa aún bajo la catarsis de lo que ha presenciado cuando ve que su hermana y su madre han sanado milagrosamente. ¡Ha ocurrido el milagro! Y fundidos en un gran abrazo, se desborda la alegría.


Premios


La Película Ben-Hur obtuvo el imprecedente galardón de 11 Premios de la Academia, número alcanzado más tarde por Titanic en 1997 y El Señor de los Anillos: El Retorno del Rey en el año 2003. Otros reconocimientos fueron entregados por otros círculos, algunos de los cuales se mencionan más abajo.


Óscar al mejor actor de reparto — Hugh Griffith
Óscar a la mejor dirección de arte — Edward C. Carfagno, William A. Horning, and Hugh Hunt
Óscar a la mejor fotografía — Robert Surtees
Óscar al mejor diseño de vestuario — Elizabeth Haffenden
Óscar a los mejores efectos visuales — A. Arnold Gillespie (visual), Milo B. Lory (audible), and Robert MacDonald (visual)
Óscar al mejor montaje — John D. Dunning and Ralph E. Winters
Óscar a la mejor banda sonora — Miklós Rózsa
Óscar al mejor sonido — Franklin Milton

Nominación

Nominada: Óscar al mejor guión adaptado — Karl Tunberg

Ganadora: Premios Globo de Oro a la mejor película dramática - Sam Zimbalist, (productor)
Ganadora: Premios Globo de Oro al mejor director - William Wyler
Ganadora: Premios Globo de Oro al mejor actor de reparto - Stephen Boyd
Ganadora: Premio especial a Andrew Marton por dirigir la secuencia de carreras
Nominada: Premios Globo de Oro al mejor actor - Charlton Heston (†)

Ganadora: BAFTA a la mejor película - William Wyler, director
Premios NYFCC
Ganadora:
Best Motion Picture - Sam Zimbalist, producer

Premios DGA

Ganadora: Outstanding Directorial Achievement in a Motion Picture - William Wyler

Curiosidades

Fue la película más cara en su momento, sólo superada después por
Cleopatra pero por ser un completo desastre su organización y duración de rodaje. A pesar del presupuesto enorme de Ben-Hur, en proporción a su versión antigua en blanco y negro (remake de la excelente versión de Fred Niblo de 1925, con Ramón Novarro y Francis Bushman), fue más barata y también más rentable. La antigua costó alrededor de $6.600.000 de la época (década de 1920) y aunque rompió récords de taquilla y estuvo muchos años en cartel, nunca llegó a recuperar todo el dinero invertido.


La producción fue tan complicada y necesitó de tantos recursos humanos y materiales, que se dispararon los costes de una manera desorbitada. $15.000.000 fue el coste final de la película, la más cara por aquel entonces, aunque en el primer año de exhibición en cartelera ingresaron $40.000.000 en taquilla.
Entre los preparativos y el rodaje, la producción de "Ben-Hur" se prolongó durante cinco años. Construir el circo para la carrera de cuádrigas llevó todo un año. Los entrenamientos de los encargados de llevar las cuádrigas abarcaron 4 meses, mientras que el rodaje de la carrera duró 3 meses y dura 20 minutos de secuencia en la película.
Se hicieron más de 100.000 diseños de vestuario, se utilizaron más 8.000 extras y 300 decorados.


La escena en que Judah se reencuentra con Esther, era una parte de la película que el director no sabía como realizar. No tenía muy claro como tratar el tema y pensaba suprimir dicha escena. Sin embargo, un día, hablando con su amigo Miklos (el compositor) le comento su problema, este le dijo que no se preocupase, que el haría una música para la escena, y a partir de ahí, tendría material para trabajar su escena. William Wyler le hizo caso y al final quedó la secuencia que se ve en la película. Lo que no se sabe es que dicha escena le costó a los estudios $5.000 más de presupuesto. Desde ese día, ningún director volvió a preguntarle a Miklos sobre qué hacer o no hacer en una escena...
Tras llevar unas semanas de rodaje, el director
William Wyler estaba muy preocupado por la actuación de su actor principal Charlton Heston, que no daba pie con bola porque no se tomaba en serio los rodajes. Ante esta situación, Wyler fue al remolque y le preguntó a Heston si le pasaba algo que perjudicase a su actuación. Éste, socarronamente, le dijo que él sí actuaba bien, lo que pasa es que Wyler no se daba cuenta. Viendo esto, Wyler le dijo que bien, pero que supiese que en el rodaje y en todos los estudios, solo se hablaba de su patética imagen en los rodajes frente a la impresionante actuación de su compañero de reparto Hugh Griffith. Desde ese día, Wyler no tuvo que volver al remolque de Heston.



Durante el rodaje, el actor Stephen Boyd que reprentaba a Messala, se encontró con el problema de que en su papel tenía que representar a un hombre que era amigo de Ben-Hur, pero a la vez su principal verdugo. Un hombre que era capaz de querer profundamente, pero también dejar cualquier escrúpulo ante el ejercicio de sus deberes. Wyler, viendo el problema, habló con él para ayudarle con el personaje. Lo curioso fue la idea que le dio: aconsejado por Gore Vidal para desarrollar su personaje, le dijo que debía enfocar su relación hacía Ben-Hur como una relación homosexual. Una relación homosexual pero no física, sino emocional. Admirando y queriendo a Judá desde lo más profundo de su ser pero a la vez escondiendo sus sentimientos y su oscuro deseo. Gracias a este consejo y al buen hacer de Boyd, su actuación fue la más sobresaliente de toda la película. Y por supuesto, Heston jamás se enteró de esto ya que él fue el principal precursor de anular en la película cualquier tipo de relación homosexual entre Judá y Messala.



La arena romana donde se desarrollan las carreras de cuádrigas fue construida a tamaño real, se tomó como modelo una copia del antiguo circo de
Antioquía.
Sus once estatuillas en los premios Óscar sólo han sido igualadas por
Titanic y El Señor de los Anillos: El Retorno del Rey. Durante más de 40 años, ninguna película pudo igualar tal cantidad de Óscar.
Comprar los derechos de la novela le supuso a Metro Goldwyn Mayer 600.000 dólares de 1925, así que para volver a llevarla a la pantalla en 1959 no tuvo que desembolsar cantidad alguna ya que los derechos para el cine aún le pertenecían.
A pesar de que Wyler determinó la manera en que se debían rodar la secuencia de la carrera de cuádrigas y supervisar los resultados, el rodaje corrió a cargo de la segunda unidad, dirigida por Andrew Marton y Yakima Canutt, director que realizó algunas películas por aquella época sin pena ni gloria.
Joe Canutt, hijo de Yakima Canutt, dobló a
Charlton Heston durante la carrera de cuádrigas sufriendo un percance muy serio en el momento en que la cuádriga de Heston salta por encima de la de otro participante y Joe está a punto de caerse bajo los caballos. Heston quedó tan satisfecho con el trabajo de Joe como doble suyo que ésta no sería la última vez que lo doblase.
Esta película filmada originalmente en el sistema
Cinemascope muestra un excelente nivel de calidad cuando es proyectada en salas que cuentan con este sistema, no así en sus versiones DVD o VideoCD aunque existen nuevas versiones en DVD que aprovechan las características del formato de pantalla-amplia (WideScreen) para mostrar las características de dicho método de registro. Muchos sostienen que no tiene el mismo nivel de proyección. Varias de las películas calificadas como las grandes super-producciones utilizaron este método de filmación.

Música

Ben-Hur sin duda cuenta con una de las piezas musicales más impresionantes que se hayan hecho nunca, no sólo por su belleza musical con temas tan impresionantes como el de Judah o el propio Jesucristo, amén de sus imperiales marchas, sino también por la exquisita complejidad de su música a la par que sencilla en cuanto a como resuelve los problemas de unión de uno o varios temas.
Su compositor,
Miklos Rozsa, posiblemente el mejor compositor de BSO de la historia, sólo igualado por su pupilo John Williams (Star Wars, La lista de Schindler, ET, Indiana Jones, Tiburón...), es capaz de crear una música que llena la pantalla no sólo por su grandiosidad, sino por esa innata virtud que muy pocos compositores tenían de crear en composición los trazos y rasgos más importantes de cada personaje en un tema específico que entre-teje y enlaza con el tema de Jesucristo o el tema de Messala. Sus matices de amor, odio, pasión, misericordia para un mismo tema o varios a la vez. Podría hablar durante horas sobre está BSO, pero resumiendo, se podría decir que es la BSO de las BSO. No significa que sea la mejor (que es de las mejores), sencillamente que su influencia posterior fue enorme en el mundo de las BSO, y el claro ejemplo es John Williams y Jerry Goldsmith('Alien, Poltergeist, La Momia, La Profecía...').


Trascendencia


La trascendencia de Ben-Hur en el cine solo es equiparable o otras grandes películas como
El Padrino, La Guerra de las Galaxias, Blade Runner, Apocalypse Now la trilogía de El Señor de los Anillos y unas pocas más elegidas. Se suele incluir en el mismo lote a Ben-Hur y Espartaco, y ambas son excepcionales cada una en su estilo. Es precisamente el estilo lo que hace que Ben-Hur esté por encima de otras grandes obras por el brillante argumento de Lew Wallace pero sobre todo por su extraordinario guión de Karl Tunberg. Unido a una actuaciones sobresalientes de todos sus actores secundarios así como una actuación muy notable de Charlton Heston y el excepcional despliegue de medios técnicos y humanos. Por ello, si tuviésemos que catalogar por cada género la mejor película de cada uno de ellos, sin lugar a dudas en el género Peplum y de Aventuras semi-históricas la nº1 sería Ben-Hur.
Ben-Hur es todo y nada, es Roma, es Palestina, es un romano y un judío, un creyente y un ateo, es amor y odio, venganza y perdón, injusticia y justicia al final. Tiene todo y la vez no dice nada que no sepamos.
Nota: Existe una versión previa del clásico, con el mismo nombre, que data del
1907 y de una duración aproximada de 15 minutos, se rodó sin los derechos del autor. Posteriormente se rodó otra versión en 1925 y estrenada en 1927 bajo la direción de Fred Niblo. Está última, combinaba el blanco y negro con los nuevos métodos de color de la época (un Technicolor aun algo primitivo).

Curiosidades II

  • A la hora de construir el decorado del circo para la carrera de cuádrigas, la Metro Goldwyn Mayer consultó a un arqueólogo sobre qué aspecto tendría el circo de Jerusalén de aquellos tiempos. "De estilo romano", contestó el experto. Volvieron a preguntar a otro arqueólogo: "Era de estilo fenicio", respondió éste. Un tercer experto fue consultado y contestó asombrado. "¿Un circo? ¡No sabía que hubiera un circo romano en Jerusalén en esa época!". Al final, los diseñadores de producción estudiaron a fondo la novela original de Lew Wallace para construir el decorado en base a la detallada descripción del escritor. Arturo Zafra

  • Al diseñar el circo para la carrera de cuádrigas, rodada al natural, en directo, sin miniaturas ni planos trucados, pusieron una gran isleta central en la arena para que giraran los carros. Esta hizo de fondo de la imagen, evitando que se vieran las gradas, y resolviendo el problema de llenarlas con espectadores. Victor Van Dort


  • En la carrera de cuádrigas Messalas (Stephen Boyd) no fue doblado en ningún momento, incluso en la caida y posterior arrollo por la cuádriga. miriam rodriguez


  • La actriz Martha Scott, que interpreta el papel de madre de Charlton Heston, era sólo seis años mayor que él. Sin embargo, en otra ocasión tuvo que volver a hacer de madre del famoso actor: fue en la mítica "Los Diez Mandamientos" de Cecil B. de Mille. Arturo Zafra


  • El comediante Leslie Nielsen realizó una prueba de cámara para el papel de Messala. The Static!

  • En una de las escenas finales cuando Ben-Hur está en las cuevas de los leprosos, se puede ver como algunos extras que aparecen por detrás en los primeros planos se están aguantando las carcajadas. Alberto Hernández

  • Jack Hawkins cobró el doble por su interpretación que Charlton Heston. Eduardo Ramirez

  • En la escena de cuádrigas, hay un momento que cae uno de los romanos del carro y muere. Pues bien, ese actor murió en ese mismo momento, puesto que al caer se metió debajo de las ruedas del carro y fué atropellado por este. Óscar Úbeda Pairet


  • En la historia original, los personajes de Ben-Hur y Mesala habían sido amantes en la adolescencia. Charlton Heston se negó a que ello apareciera y fue omitido aunque hay claras reminiscencias de ello en varias partes de la película. Mario González Deco

  • Las escenas de "masas" se rodaron en pleno verano con un sol de justicia y se ideó un sistema de aguadores disfrazados para poder suministrar agua a toda aquella gente, sin que se notara en la película. Cienfuegos

  • El guión de Karl Tunberg, estaba basado en la novela de Lew Wallace escrita a finales del XIX. Cienfuegos

  • La película hacía el número 27 del director todoterreno William Wyler y se da la casualidad que el mismo director había participado como ayudante de dirección de la versión muda de 1925 rodada por Fred Niblo y protagonizada por el mexicano Ramón Novarro. Cienfuegos
    Para las escenas de "masas" se contó hasta con 15.000 extras y la única condición que se pusó para ser figurante en la mayoría de las escenas de la película era que los hombres debían tener barba. Cienfuegos

  • Aunque en las escenas más comprometidas, los actores eran doblados, tanto Charlon Heston, como Stephen Boyd tuvieron que aprender a conducir cuadrigas para los planos medios. Cienfuegos
  • Para el rodaje se construyeron unos 300 decorados copiados de edificios, estatuas o pinturas reales. Así las galeras eran réplicas de galeras reales y el circo de la carrera de cuadrigas era una copia del de Antioquía. Cienfuegos


  • Como había que repetir una y otra vez muchas de las escenas sobre la arena, los scripts se volvían locos para conseguir que las marcas que los carros dejaban sobre la arena parecieran, al menos, acordes con el desarrollo de la carrera. Cienfuegos
  • En la carrera de cuadrigas se tuvo un cuidado especial. Los caballos fueron entrenados durante cuatro meses a correr en grupo y a acostumbrarse a los choques. Cienfuegos