22 abril, 2009

Memorias de 2 jovenes recien casadas


(...)Ya estoy libre como tu, amiga mía!

Aunque no me hayas escrito a Blois, voy a ser la 1ª en rendir tributo a nuestras largas confindencias (...)

(...)

En estos ultimos quince días he callado tantas palabras, he guardado en mi corazón tantos pensamientos y guardo taol número de hechos y de cosas observadas, q solo a tí puedo contar, que no dudo recurrir a confindencias escritas a falta de nuestras conversaciones(...)


(...) ¿Cuando puede ser engañada una mujer?- pregunté a miss Griffith, al terminar la lectura del Adolfo.

-Cuando ama- respondió la institutriz

Dime pues Reneé ¿Luego un hombre podrá engañarnos? (...)


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