
(...)Ya estoy libre como tu, amiga mía!
Aunque no me hayas escrito a Blois, voy a ser la 1ª en rendir tributo a nuestras largas confindencias (...)
(...)
En estos ultimos quince días he callado tantas palabras, he guardado en mi corazón tantos pensamientos y guardo taol número de hechos y de cosas observadas, q solo a tí puedo contar, que no dudo recurrir a confindencias escritas a falta de nuestras conversaciones(...)
(...) ¿Cuando puede ser engañada una mujer?- pregunté a miss Griffith, al terminar la lectura del Adolfo.
-Cuando ama- respondió la institutriz
Dime pues Reneé ¿Luego un hombre podrá engañarnos? (...)
No hay comentarios:
Publicar un comentario