TRISTEZA
«La tristeza es una situación continuada del ánimo ocupado por alguna pena o disgusto. La aflicción es la situación del ánimo en lo más fuerte del dolor. El infeliz ocupado continuamente de su desgracia, está triste. Una buena madre se aflige siempre que se acuerda de la temprana pérdida de un hijo.»
José López de la Huerta
«La tristeza es comúnmente una consecuencia de grandes aflicciones. La melancolía, un efecto del temperamento. Una mala nueva nos pondrá tristes. Una indisposición del cuerpo nos pondrá melancólicos.»
José March
RENÉ DESCARTES
Tratado de LAS PASIONES DEL ALMA (1649)
SEGUNDA PARTE
DEL NÚMERO Y DEL ORDEN DE LAS PASIONES Y EXPLICACIÓN DE LAS SEIS PRIMARIAS
ORDEN Y ENUMERACIÓN DE LAS PASIONES
Art. 92. Definición de la tristeza.
MELANCOLIA
Inicialmente denominada melancolía (del griego clásico μέλας "negro" y χολή "bilis") y frecuentemente confundida con ella, la depresión (del latín depressus, abatimiento) es uno de los trastornos psiquiátricos más antiguos de los que se tiene constancia. A lo largo de la historia se evidencia su presencia a través de los escritos y de las obras de arte, pero también, mucho antes del nacimiento de la especialidad médica de la psiquiatría, es conocida y catalogada por los principales tratados médicos de la antigüedad. El origen del término melancolía se encuentra, de hecho, en Hipócrates, aunque hay que esperar hasta el año 1725 en el que el británico Sir Richard Blackmore rebautiza el cuadro con el término actual de depresión. Hasta el nacimiento de la psiquiatría científica, en pleno siglo XIX, su origen y tratamientos, como el del resto de los trastornos mentales, basculan entre la magia y una terapia ambientalista de carácter empírico (dietas, paseos, música...), pero con el advenimiento de la biopsiquiatría y el despegue exitoso de la farmacología pasa a convertirse en una enfermedad más. De hecho el éxito de los modernos antidepresivos (especialmente la fluoxetina, más conocida por uno de sus nombres comerciales: Prozac, y rebautizada como píldora de la felicidad) ha reforzado el mito del fármaco de la sociedad occidental del siglo XX. La medicina oficial moderna considera cualquier trastorno del humor que disminuya el rendimiento en el trabajo o límite la actividad vital habitual, independientemente de que su causa sea o no conocida, como un trastorno digno de atención médica y susceptible de ser tratado mediante farmacoterapia o psicoterapia.
La melancolía no es considerada una entidad nosográfica independiente por el manual de los trastornos mentales (DSM-IV). Sino más bién como una manifestación corriente de las personas. Sin embargo para la perspectiva psicoanalítica el término melancolía adquiere una importancia decisiva. Se trata de una de las subcategorizaciones de la psicosis. Así la psicosis se subdivide en paranoia, esquizofrenia y melancolía. Caracterizada esta última por ser una posición subjetiva donde la relación con los objetos toma características de totalidad.
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