17 septiembre, 2005

Al final de la Escalera

Al final de la escalera había mas habitaciones. Era la casa de mi abuela, aquel caserón enorme y oscuro, que había vivido tiempos de gloria en el pasado. Recuerdo vagamente el pórtico de entrada oscuro y húmedo, la habitación de mi madre en el piso de abajo, y el saloncito que tenia. Las cortinas, el arco de separación, y los sillones y el sofá de tacto aterciopelado. Recuerdo el tocador y las fotos de mi madre en el espejo; siguiendo por el pasillo de entrada estaban a un lado aquellas escaleras. Parecía un palacio, aunque en tiempos que yo no conocí. Al lado de la escalera, atravesando un arco, se llegaba al salón principal, en donde estaba la chimenea, y la puerta lateral que daba acceso a una habitación. Al fondo estaba el saloncito en donde hacia la vida en los últimos años, mi abuela.

En ese saloncito, en donde estaba la tele, la mesa camilla y las mecedoras, jugaban a las cartas, mas concretamente al cinquillo. Mi tía, la Tata y a la abuela jugaban allí durante horas y horas. Aquella sala tenia tres puertas. Una daba a otra habitación muy grande y muy oscura, en donde había un cuarto de baño, otra daba a la cocina y la otra al patio. Esa no se solía utilizar, porque al huerto, salíamos por la cocina. Una cocina antigua, con pilas de piedra enormes, y una despensa gigante...aunque algo vacía. El huerto también recordaba tiempos mejores.

El corral, cuando yo lo conocí estaba vacío, pero mi madre me contaba que habían tenido muchas gallinas, perros e incluso una cabra. Yo solo conocí a alguna gallina, a los gatos siameses (que miraban mal, no se si porque eran bizcos o por que, pero me ponían los pelos de punta) y a Rudi, un caniche negro gigante, que era mas bueno que el pan. A veces lo sacaba a pasear, le ponía la cadena (en contra de la opinión de mi abuela y de la Tata) y me iba a dar vueltas a la manzana con él. Como era de esperar, Rudi murió unos años mas tarde atropellado. En el Patio hubo un baño hace miles de años, uno de esos con agujero en el suelo. El patio daba paso a una cancela de hierro forjado q flanqueaba un huerto q en otro tiempo tambien fue un jardin

Me parecía tan extrañamente atrayente todo aquello... Un mundo de higueras con un olor característico, y la fuente gigante en el medio, que yo nunca ví con agua. A un lado del huerto, estaba la tapia que separaba la fábrica de mi abuelo de su casa. La escalera me daba miedo subirla, pero en las raras ocasiones que me envalentonaba, la subía. Al girar había una habitación, con balcones a la calle. Me gustaba cantidad sentarme detrás y oír a la gente que andaba por la calle. Me parecía increíble poderlos oír casi como si estuviera con ellos. Era el único sitio en donde sentía esa sensación. Era como estar en la calle y que nadie me viera. La luz de las farolas, anaranjada y tenue entraba a través de las rejas y de los espacios de la persiana de madera...No me porque pero siempre quise que mi casa me trasmitiera la misma sensación, y así ha sido, me trae recuerdos de un tiempo pasado y una paz reconfortante.

En aquella habitación había una cama. El colchón era de lana y te hundías muchísimo, molaba cantidad!!! Y la cama era una cama altísima...una vez dormí allí con mi madre, aun lo recuerdo...porque aquel día cuando me desperté me hacia pis y no podía bajar de la cama. Tuve que despertarla para que me bajara. Aquellas veces que iba a casa de mi abuela y me quedaba con mi madre, me sentía muy feliz y muy unida a ella, eran momentos especiales; hoy creo que era porque estaba solo para mí, no tenia que compartirla con mi padre y mis seis hermanos, y ella estaba tranquila y contenta, al fin y al cabo, para ella era volver a casa, a su casa. En aquel piso de arriba, había mas habitaciones, una que había sido la de la Tata, aunque por aquel entonces dormía abajo con mi abuela. Aquella habitación tenía balcones que daban al patio. La Tata, es la mujer que cuidó de mi madre y de mi tía cuando era pequeñas, solo se llevaba unos 10 años con ella, creo. La tata ahora vive con una de mis primas, y aunque casi no me lo creo ni yo, esta vivita y coleando, no ha cambiado mucho desde aquel entonces. Sigue sin oír (solo lo que quiere) y sus piernas están llenas de serpientes negras, y se las vendan. También en aquel piso había una especie de enfermería, allí mi prima, que es ATS pinchaba a sus “pacientes”. Había una camilla y cosas así. Me daba repelus porque parecía totalmente sacado de una peli de miedo, y eso que yo no había visto muchas, pero ahora si que entiendo porque me daba miedo.

Al final de la escalera había un saloncito. Era la parte mas moderna de la casa, un salón un poco tipo años 70/80. Daba a dos habitaciones, una en donde vivía uno de mis primos, y otra que te llevaba al edificio de al lado que también era de mis abuelos.

Esa puerta siempre la ví cerrada. Aquella casa siempre me pareció grandiosa. Era como sacada de un cuento y aun dejaba entrever los tiempos en que fue una mansión.

Tiempos que no volverán, vidas jóvenes que yo no conocí, pero que gracias a las historias de mi madre, puedo llegar a vislumbrar. Si hay olores que me dicen algo, son aquellos que respiré allí: Los jazmines, las higueras, el olor mezcla de humedad y vejez. Esos olores no los he olvidado. Y me acompañan...

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Vaya.. no me enteré de nada. Voy a tener que volver a leerlo.

Nada, que me quedé embobado viendo la segunda foto, donde sales maraviLLiosSsa y me perdí...

:PPP

creo que hablabas de que ibas a comprar una casa o algo así, una casa muy bonita... bueno, lo leo, mejor. Ahí vuelvo.

:PP

Anónimo dijo...

ammm... jejeje... qué.. qué bonitos rescuerdos y no digamos la casita... :PPPPP

Luego te quejas de que estás triste y mira que cositas más chulas vivió. Si es que estás de vicio, digo, te quejas de vicio :P

taríaiopensando :O

PD.
pronto vendrá Marihose a plassssssssmar uno de sus comentarios-medio-post jijijijji.. No es una crítica eh? me gusta leerlos, me gusta leerlos...

glub...!
:P

Anónimo dijo...

Pica en mi nombre nenita y leerás algo que me recordó tu post.
Me llegó muy adentro, lo que escribiste.
Las fotos preciosas.

(Monocamy O.K. lo capto)

Anónimo dijo...

Vaya por diossss... será venenosa la marihose.. ahora para dejarme mal escribe un comentario mínimo. Amoj queeee... pero si me gustan los largoooooooooossssss.

Nadiemecomprende.....

Onice, banéala :PPP

Anónimo dijo...

Para el incomprendido:
Así que...
Protestona, vanidosa, venenosa, que te quiero dejar mal, pidiendo que me banée, qué de asquito de chica ¿no? siempre llevándote la contraria... probrecito él. Qué injusta es la vida. ;P


(Onice me gustó lo de: "sigue sin oir, sólo lo que quiere". Éste texto está muy bien. Trasmite mucho. No lo pierdas. Un besito)

Anónimo dijo...

Vengo a mediar pero que conste, que estoy al lado de Onice y de Mariose... Así que "bananear" sólo bananeo yo y siempre en presencia de "mis" chicas (perdonar lo de "ch..." ejem posesivo "mis").
Querida Onice. Llevas varios días algo otoñal que es aquella época en la que vas recopilando recuerdos... y recuerdos de las casas y ambientes donde vivistes. Tal vez Mariose tenga algo que decir sobre ello ya que, un recuerdo, no es más que un sueño que se ha vivido.
Las fotos en especial la tuya, preciosa y ajustada al texto como siempre... Besos variados

Anónimo dijo...

juerrrrr .. mi niña ....tienes la virtud de hacerme sacar cosillas del baul de los recuerdos ... que guardo en mi interior como un precioso tesoro ... uffff ... la casa de los abuelos en el pueblo .. la misma a la que nunca queria ir cuando era niño ... porque era un lugar solitario ... sin amiguitos con los que jugar ... hoy en dia pagaria por ir a esa mima casa ... por disfrutar de esos abuelos que ya no estan aqui ... recorrer esos prados y montes de color verde insultante ... por correr detras de los conejos, gallinas y vacas ... ainssssssssss ... que nostalgia!!!! .... he llegado a sentir la sensacion de aquellos colchones de lana!!!!! ..... hermosisimo el post!!!!!! :)

Anónimo dijo...

juerrrrr .. mi niña ....tienes la virtud de hacerme sacar cosillas del baul de los recuerdos ... que guardo en mi interior como un precioso tesoro ... uffff ... la casa de los abuelos en el pueblo .. la misma a la que nunca queria ir cuando era niño ... porque era un lugar solitario ... sin amiguitos con los que jugar ... hoy en dia pagaria por ir a esa mima casa ... por disfrutar de esos abuelos que ya no estan aqui ... recorrer esos prados y montes de color verde insultante ... por correr detras de los conejos, gallinas y vacas ... ainssssssssss ... que nostalgia!!!! .... he llegado a sentir la sensacion de aquellos colchones de lana!!!!! ..... hermosisimo el post!!!!!! :)