

Título original: Waterloo Bridge
Año de producción: 1940
Nacionalidad: USA
Director: Mervin LeRoy
Productor: Hal B. Wallis para Warner Bros.
Reparto: Robert Taylor, Vivien Leigh, Lucile Watson, Virginia Field, Maria Ouspenskaya, C. Aubrey Smith


Duración: 103 minutos
Blanco y negro
La película es de 1940 y se estrenó el 16-3-1944.
La película es un remake de una versión de 1931 dirigida por James Whale. La idea de tragedia flota en el ambiente en todo momento, en este soberbio melodrama. El personaje de Myra ( magníficamente caracterizado por Vivian Leigh) es quien soporta el peso argumental del film.Su vida se transformará al conocer a Roy y su escala de valores cambiará de forma inexorable. Pero el amor no siempre lo puede todo. La suerte también influye mucho. Así, desde el momento en el que Myra entrega su amuleto a Roy, perderá su propia fortuna. Se dejará llevar por el exceso de confianza de una persona que ha sufrido poco en la vida. Pese a su extraordinaria fortaleza, no podrá soportar la presión.Film magníficamente interpretado y dirigido con mano maestra, mantiene la tensión en toda su duración.
Mervyn LeRoy, director, entre otras, de Mujercitas y Quo Vadis, rodó en 1940 la que probablemente sea su obra de mayor calidad: El Puente de Waterloo. El filme supone todo un catálogo acerca de cómo llevar a la gran pantalla sentimientos, faceta en la que LeRoy destacó sobremanera. La historia, melodrama romántico pleno de amor, desamor, tristeza y pasión, está basada en la obra teatral homónima de Robert E. Sherwood, adaptada para el cine por los guionistas S.N. Behrman, Hans Ramaje y George Froeschel. Todo ello envuelto en una áurea de sentimentalismo, lograda gracias a la muy acertada fotografía de Joseph Ruttenberg y a las estupendas melodías dirigidas por el maestro Herbert Stothart.
Durante un bombardeo alemán sobre Londres en la primera gran guerra, se produce el encuentro casual entre un capitán del ejército y una bailarina. El amor surge entre ellos, pero la guerra, que todo lo arrasa, pronto dicta su sentencia: el capitán debe partir hacia la Europa continental y la bailarina queda a la espera de su regreso. Una equivocada nota de prensa acerca de la muerte en combate de su amor será el comienzo del drama.
Mervyn LeRoy, director, entre otras, de Mujercitas y Quo Vadis, rodó en 1940 la que probablemente sea su obra de mayor calidad: El Puente de Waterloo. El filme supone todo un catálogo acerca de cómo llevar a la gran pantalla sentimientos, faceta en la que LeRoy destacó sobremanera. La historia, melodrama romántico pleno de amor, desamor, tristeza y pasión, está basada en la obra teatral homónima de Robert E. Sherwood, adaptada para el cine por los guionistas S.N. Behrman, Hans Ramaje y George Froeschel. Todo ello envuelto en una áurea de sentimentalismo, lograda gracias a la muy acertada fotografía de Joseph Ruttenberg y a las estupendas melodías dirigidas por el maestro Herbert Stothart.
Durante un bombardeo alemán sobre Londres en la primera gran guerra, se produce el encuentro casual entre un capitán del ejército y una bailarina. El amor surge entre ellos, pero la guerra, que todo lo arrasa, pronto dicta su sentencia: el capitán debe partir hacia la Europa continental y la bailarina queda a la espera de su regreso. Una equivocada nota de prensa acerca de la muerte en combate de su amor será el comienzo del drama.

(En este parrafo se desvela la trama del argumento!)
El capitán Roy Cronin conoce a Myra (una bailarina clásica) en medio de un bombardeo, en Londres, durente la Primera Guerra Mundial. El "flechazo" es inmediato y Roy decide ver la representación de esa noche: El lago de los Cisnes.Después de la función cenan juntos y al día siguiente deciden casarse. Pero él debe regresar al frente y posponen la ceremonia hasta su regreso.Myra pierde su trabajo por ir a despedirse de Roy a la estación y decide quedarse en Londres con su amiga Kitty. Encontrar trabajo resulta, para ambas, mucho más difícil de lo esperado, pero el amor por Roy mantendrá a Myra a flote.Un día lee en el periódico que Roy Cronin ha muerto y se desespera. Pierde la ilusión por todo y se ve forzada a renunciar a su dignidad con tal de sobrevivir. Luego resultará que estaba vivo y se vuelven a encontrar. Pero ya nada será igual.
La película de LeRoy es valiente y osada, puesto que no tiene remilgos a la hora de afrontar un tema tabú en el cine americano de la época: la prostitución. El Puente de Waterloo fue el primer trabajo de Vivien Leigh tras su sonado éxito en Lo que el Viento se Llevó y, aunque sin alcanzar la notoriedad social de su predecesora, puede ser considerada como una de sus mejores interpretaciones. Junto a la inolvidable Vivien, podemos encontrar al galán por excelencia, Robert Taylor, en uno de sus papeles más creíbles y que le aportaron un merecido prestigio. La música y la fotografía del filme merecieron la nominación para la edición de los Oscars de ese año.


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