
Ficha Técnica
Título original Gattaca
Año 1997
Dirección y Guión Andrew Nicoll
Reparto Ethan Hawke Uma Thurman Alan Arkin Jude Law Ernest Borgnine Xander Berkeley
Música Michael Nyman
Diseño de Vestuario Colleen Aswood
Montaje Lisa Zeno Churgin
Diseño de producción Jan Roelfs
Decorados Nancy Nye
Fotografía Slawomir Idziak
Producción Danny De Vito Michael ShambergStacey Sher
Premios
Mejor Película y Banda Sonora en Sitges 1997
Nominación Oscar 1997 Dirección Artística y Decorados
Dirección y Guión: Andrew Nicoll
Este fue su debut en la pantalla grande como director, y la verdad es que mejor no lo podía haber hecho. Esperemos que las siguientes películas sigan esta línea y no degenere en la segunda obra, como les pasa a muchos.
Ha sido el guionista de "El show de Truman", otra brillante muestra de lo que la "media-ciencia ficción" de finales de los 90 puede llegar a dar. Desde aquí le mando mis mejores deseos de que siga siendo uno de las grandes esperanzas de la ci-fi del siglo que viene.

Sinopsis
Vincent es un no-válido, una persona concebida naturalmente y no mediante el diseño genético. Eso le obliga a vivir en inferioridad de condiciones dentro de una sociedad donde la mayoría llevan una carga genética superior a la suya. Ahora ya no se hacen las distinciones según la raza, la posición social o la económica, ahora un sólo pelo tuyo puede decirles a los demás que tú eres inferior a ellos... o al menos eso parece.

Vincent no se resigna a ello y quiere conseguir su sueño: trabajar en la estación espacial Gattaca y llegar a las estrellas, y no está dispuesto a que una esperanza de vida menor de 30 años le cierre las puertas a lo que siempre ha querido, de manera que se las apaña para "cambiarse" la identidad con un válido... pero no todo será tan fácil: un asesinato y una historia de amor no prevista con una válida (Irene) cambiarán el rumbo de sus planes...
Version Detallada
El tema central es la lucha de Vincent (Ethan Hawke) para demostrar que puede ser tan bueno como todos los válidos (personas creadas directamente por la manipulación genética, y de esa manera eliminada de todo error posible en su estructura biológica). De esta manera, se ve cómo Vincent hace lo imposible con tal de entrar a trabajar en Gattaca y de esa manera cumplir con su sueño: volar al espacio exterior.
Todo comienza desde su nacimiento, en donde en el mismo instante después de su concepción, al analizársele una gota de su sangre le pronostican mediante porcentajes las características que tendrá su persona en el futuro. Siendo éstas: posibles problemas cardíacos congénitos y una muerte prematura a la edad de 30 años. Además teniendo un defecto de miopía. Sus padres deciden tener un segundo hijo pero con todas las mejoras posibles y de esa forma asegurarle un mejor futuro, sin los obstáculos que tendría que enfrentar Vincent.
Un día en el que cuando jugaba con su hermano, Antón, al juego "gallina" (ver quien puede nadar más lejos) y siendo el que supuestamente había sido predestinado a ganar siempre, pierde, y el que teóricamente había nacido para perder, gana, es decir, que cuando Vincent le gana a su hermano, Vincent se da cuenta de que el puede lograr más cosas de las que le habían prometido. De ahí abandona el hogar y empieza a combatir contra su supuesto destino y emprende una búsqueda de trabajo, en la cual por su herencia genética no era aceptable, y solo se le daban trabajos manuales o de limpieza, que son los esperados de su nivel.
Vincent Freeman (hombre libre), este se da cuenta que jamás cumplirá con su sueño el solo. Es por eso que acude una persona que lo ayuda a contactar a Jerome Morrow, lo que se transformaría en su nueva identidad. Es en este momento en donde mediante teñido de pelo, lentes de contacto, una operación para hacerle más alto, etc, Vincent se transforma en Jerome , cambiando de esta manera su exterior. Ya no es más Vincent Antón Freeman, ahora todo el mundo lo conocería por Jerome Morrow.

Vincent se despertaría cada día lavándose y rascándose todo el cuerpo y la piel tratando de sacar la mayor cantidad de sí mismo, piel, pelos, uñas, etc, para poder así seguir siendo Jerome, sin llamar la atención. Es decir que trata de ser algo que no es, con tal de llegar a algo que quiere.
Finalmente, Vincent consigue el trabajo en Gattaca, haciéndose pasar por un válido, sin que nadie lo descubriera, ya que por sí solo podía igualar a un válido en capacidad. Sin embargo una semana antes de que Vincent sea lanzado al espacio asesinan a la única persona que podía haber anulado su viaje, más aun porque había estado a un paso de descubrir que Vincent es un no válido. Vincent al observar la escena del crimen se le cae una pestaña la cual es encontrada por los investigadores del asesinato. Al analizar las muestras recogidas, encuentran la pestaña de Vincent, quedando así identificada la presencia de un no válido en la escena del crimen, y acusándole como principal sospechoso del asesinato.
Luego de muchas investigaciones, aparece el asesino verdadero, que era nada menos que el mismo director de Gattaca, quien anteriormente en la película afirmaba no tener un ápice de violencia en su código genético, con lo que se puede sacar de conclusión que incluso los válidos pueden no ser tan perfectos como creían y fallar en sus acciones, a pesar de su perfección en el código genético. Esto también se muestra en el auténtico Jerome Morrow cuando confiesa a Vincent que sólo obtuvo medalla de plata como nadador.

Pero Antón, el hermano de Vincent, quien es el investigador en jefe, encargado de descubrir y atrapar al culpable del asesinato acontecido en el interior de Gattaca, descubre la verdadera identidad de su hermano y luego de una discusión entre ambos en el cual el tema es quien realmente debería estar ahí, se enfrentan nuevamente en su antiguo juego el gallina, en el cual nuevamente gana Vincent.
Es así como Vincent logra ir al espacio, cumpliendo finalmente con su objetivo. El hombre de los análisis, a pesar de que sabía que era un no válido, lo deja seguir ya que su hijo tiene la misma meta que Vincent y tiene el mismo impedimento que él para poder alcanzarla.
Fotografia
Gattaca es también un ejercicio estético. Esto se demuestra en el exquisito cuidado de una fotografía impecable. Idziak elabora a partir de unos pocos ingredientes una delicia que no se puede disfrutar plenamente encerrándola en la pequeña pantalla.
Líneas puras de hormigón cruzan la pantalla de lado a lado.

Los exteriores nos sorprenden con imágenes de edificios de apariencia geométrica. Los mismos materiales de los decorados son fríos e impersonales. El vidrio y el hormigón elaboran una arquitectura racional y funcional dentro de la cual el hombre se mueve como una máquina mas, deshumanizado hasta el punto de que el propio vestuario parece querer borrar cualquier rasgo de individualidad.
Y sin embargo, cuando ya creíamos haber captado las normas estéticas de este mundo, la historia se torna sobre aspectos más personales de los protagonistas. Idziak cambia la escala cromática. Los negros, azules y blancos son reemplazados por ocres y la propia película parece haber sido rodada en sepia.

La fotografía parece reforzar, y de hecho refuerza, la imagen que el director quiere darnos del mundo que ha creado. Los lugares públicos son tan pulcros, limpios y asépticos como sus habitantes, cuyas relaciones son correctas hasta la frialdad más absoluta. Los personajes se mueven con una elegante disciplina que va más allá de lo humano. La fotografía de la película lo demuestra en la pureza geométrica de las líneas, en los colores, en el marcado perfil que separa las luces de las sombras... Los ambientes son minimalistas: muebles de metal o de madera clara sin ningún tipo de ornamento, paredes blancas o de hormigón, grandes cristaleras que dejan pasar la luz del sol a raudales, barandillas de acero cromado...
Pero va, incluso, más allá.
Me gustaría subrayar la imagen de la escalera de caracol en la casa que comparten Vincent y Gerome. La estructura de la escalera recuerda la doble helicoide del ADN. Es, a su manera, un símbolo de todo lo que la película parece querer contarnos. No es, por eso, de extrañar que aparezca de forma recurrente en las escenas que ocurren en el interior de la casa.

Y es que Gattaca está llena de referencias: nombres como Cassini (uno de los mayores investigadores de Saturno, destino del viaje de Vincent), episodios que reproducen el argumento principal, elementos arquitectónicos que asemejan el ADN... El mismo nombre, G-A-T-T-A-C-A está formado por las letras que identifican las bases que forman nuestro ADN. El título de la película, que es el nombre del centro donde Vincent lucha por llegar a las estrellas, está escrito con el mismo abecedario que nuestro código genético. En los títulos de crédito, estas mismas letras aparecen remarcadas en negrita. Son todas estas referencias una de las muchas cosas que hacen de Gattaca una de las mejores películas de los últimos años.
Un retorno a la C-F clásica
Independientemente de todo esto, la estética que rodea la película es sorprendente desde el momento en el que el futuro parece ser un paso atrás. En un futuro donde la violencia ha sido erradicada y el hombre es creado a imagen de sus deseos, los trajes, los coches... todo parece recordar la estética de las películas y series de Ciencia-Ficción de los años cuarenta.
He nombrado al principio a Asimov, y no ha sido de forma casual.
La estética de la película recuerda sus mejores relatos y casi sorprende no encontrarnos con alguno de los robots que pueblan sus sagas.
Los automóviles no son las máquinas futuristas que imaginamos hoy en día, sino unos modelos que a nuestros ojos parecen sacados de un museo y cuya única innovación respecto a los coches de los años cuarenta es el sonido eléctrico de los motores.
Los personajes visten con elegantes trajes por la calle (no es raro ver a hombres llevando sombrero) y en sus casas llevan chalecos y pantalones de pinzas.

La misma cocina de la casa de Vincent niño parece sacada de un anuncio de aspiradoras de época.
El futuro de Gattaca se nos hace ingenuo. La misma Gattaca con sus cohetes que parten camino de las estrellas doce veces al día nos recuerda a las ilustraciones de portada de revistas tales como "Amazing stories" o "Astrounding".
Sin embargo el tema sobre el que se argumenta la película resultaría incongruente en un relato de Asimov, pues la investigación genética no comenzó a resultar inquietante hasta mediados de los setenta. Igualmente incongruentes son los ordenadores de las mesas de trabajo, que sustituyen a la supercomputadora MultiVac de los relatos de Asimov.
Y sin embargo su influjo estético está presente de forma ineludible. El mundo de Gattaca es el sueño hecho realidad de un niño que creció leyendo revistas baratas (las llamadas pulp). No es, sin embargo, un sueño ingenuo.
Los personajes

La pureza de las líneas y la frialdad de los caracteres no debe engañarnos. Los personajes de Gattaca son complejos.
Una de las razones que hacen el mundo de Gattaca tan inquietante es que parece ser aquello que deseamos: paz, un ambiente puro, salud... Y sin embargo sentimos que dificilmente nos encontraríamos a gusto en él. Su perfección se basa en la eliminación de todas nuestras imperfeciones hasta convertirnos en máquinas, engranajes que deslizan entre sí sin rozamiento, sin calor ni emoción.
Los personajes de Gattaca viven en este mundo: su humanidad ha sido recortada y luchan por mantener dominados sus propios sentimientos. Saben (creen saber) cuánto pueden dar y qué se espera de ellos, son hombres y mujeres que viven una vida programada desde niños y a los que se les ha privado de toda emoción.
El protagonista, Vincent, es un ser anómalo. Un "eslabón prestado", un fraude. Se sabe diferente desde niño, pero no se resigna a aceptar el destino que le corresponde. Lucha contra el sistema; es un inconformista, pero no un idealista. Vincent no lucha para cambiar o mejorar su mundo, sino para conseguir sus propios fines.
Fuera de esto, el personaje no experimenta grandes cambios a lo largo de la historia. Ya desde el principio nos cuenta su infancia, el porqué de su sueño inalcanzable y la resolución que dará un giro a su vida. Pero después de esto el personaje no evoluciona. El mundo lo margina y él lucha para no ser arrojado a un lado. Tiene un deseo, viajar a las estrellas, y luchará por él. Todo lo demás, incluso Irene, debe ser dejado para su vuelta.
Irene, pese a ser desde el principio un personaje mucho más simple, cambia y evoluciona mucho más que el propio Vincent. En principio se nos define como un ser más de Gattaca, frío, impersonal... Su vida ha seguido siempre los cauces establecidos y no tiene motivos para dudar. Más adelante, sin embargo, sabremos que no es tan perfecta como se ha supuesto. Su corazón sufre una anomalía que la incapacita para viajar al espacio, pero a diferencia de Vincent, Irene acepta y cumple las normas.
Cuando conoce a Vincent (ella lo conoce como Gerome, pues Vincent suplanta su personalidad) descubrimos que es capaz de amar. Sin embargo, este amor es un amor a la medida del mundo en que vive. Toma a escondidas un cabello de él (ella cree que es de él pero en realidad es de Gerome) para analizarlo y le ofrece uno de sus cabellos que Vincent rechaza.
Cuando Irene descubre el secreto de Vincent-Gerome las bases sobre las que ha construído su percepción del mundo fallan. De pronto no está todo previsto, no todo es como ella creía, y reacciona decidiéndose por su lado más humano, aquel que es capaz de sentir amor.
Gerome es, sin embargo un personaje mucho más complejo. Creado para ser superior, no acepta su propio fracaso. Un accidente lo postra en una silla de ruedas y se vuelve un ser cínico y amargado que se las arregla para mirar a Vincent por encima del hombro.
El punto de partida del personaje es más complejo que la simple obstinación de Vincent o la aceptación de Irene. Es un personaje que se sabe limitado, impedido por una lesión de columna, pero que sabe también que es genéticamente superior a cualquier otro. En el mundo de Gattaca sólo los genes cuentan, y Gerome se aferra a sus genes para no admitir su derrota.
Sin embargo, a lo largo de la película descubre que toda su perfección genética no es más importante que el tesón y esfuerzo de Vincent. Ve cómo éste es capaz, a base de sacrificio y disciplina, de llegar tan lejos como él; tal vez más. La lucha de Vincent le demuestra que hay algo más importante que el propio genoma, que la eugenesia no es sino jugar con ventaja. Ve a Vincent salir sin esa ventaja y llegar, sin embargo tan lejos como el hombre más perfecto.
De esta forma Gerome evoluciona, cambia. Hace suyo el sueño de Vincent y lucha tanto como éste por el éxito de la misión. El desprecio y el rencor con los que en un principio se dirigía a Vincent se suavizan y desaparecen, hasta el punto de que, en un momento dado de la película no puede evitar mostrar a Vincent su orgullo y admiración.
Conclusión
Gattaca es, ante todo, una película para disfrutar; pero no es un simple divertimento cinematográfico sino que está llena de matices. Un argumento interesante, un guión sólido, personajes complejos, un buen trabajo de los actores y una maravillosa fotografía hacen de Gattaca un ejercicio de buen cine que se saborea desde un principio.
Pero, más allá del goce estético, Gattaca es un elemento para la reflexión. La ciencia avanza, muchas veces a nuestras espaldas. Gattaca es una llamada de atención, un aviso sobre las posibilidades más inquietantes (y más esperanzadoras) de una tecnología, la genética, que avanza cada vez más rápidamente, al margen de los diversos debates éticos y morales que suscita.
No es posible ver Gattaca sin reflexionar acerca del tema que plantea y que, tal vez, sea más importante que la propia película. ¿Es ético modificar el genoma? La respuesta es clara cuando hablamos de evitar cáncer, hemofilia, sindrome de Down o muchas otras enfermedades. Pero si la modificación es ética para curar o evitar enfermedades ¿cuál es el límite de lo que consideramos enfermedad? ¿Está justificada para la miopía o para la calvicie? ¿Y para obtener una estatura correcta, ojos azules y piel clara? ¿Dónde está el límite?
Pero todo esto es algo que va más allá de este artículo.
Curiosidades

ADN
¿Te diste cuenta de que el título de la película, GATTACA, está formado por las cuatro iniciales de las proteínas que forman el ADN: A, G, T y C, adenina, guanina, citosina y timina... (gracias Anna por la ayuda técnico-biológica, guapetona) Durante los títulos de crédito, éstas cuatro letras aparecen marcadas en azul, frente al resto (escritas en blanco): yo he "utilizado" a veces este contraste en mis páginas como recuerdo a ese curioso detalle. Hélices
La forma helicoidal del ADN se repite en varios momentos de la película. La más clara y espectacular es la escalera de la casa de Jerome. Ese momento es una especie de enfrentamiento entre espíritu y determinación genética.
Algas
¿Te has fijado que las playas siempre aparecen llenas de algas? Me refiero a las algas que plagan el mar en el que nadan Anton y Vincent, y es que la razón de que haya tantas algas es que actuen de sumideros absorviendo la mayor cantidad posible de CO2, que es una de las alternativas que se plantean hoy ante la falta de iniciativa de los paises ricos para reducir las emisiones.
Célula-Planeta
Es curiosa la fusión que aparece en uno de los posters oficiales: un círculo se forma con una parte de una célula humana y otra de un planeta, representa de forma clara y exacta lo que esta película es, y de paso remarca las analogías estructurales que se repiten en el universo (desde lo más pequeño a lo más grande).
BSO
Michael Nyman Provocó un auténtico bombazo con la banda sonora de "El piano"que se vendió como rosquillas tanto en España como en el resto del mundo, y ha sido una de esas bandas sonoras que han salido del mundo meramente cinéfilo y se han adentrado en las listas de ventas generales consiguiendo números 1. (Otras que se conozcan que hiciesen lo mismo fueron "El guardaespaldas" y, posteriormente, "Titanic").
Esta vez su música no ha tenido tanta repercusión comercial, quizás porque no haya una melodía tan pegadiza como la otra vez, o porque esta vez es (aunque muy buena) solo un acompañamiento a la película y no el instrumento que utiliza para hablar uno de sus protagonistas. El caso es que es una banda sonora más que notable que te envuelve desde el principio de la película y que ganó un premio en Sitges.
El autor es responsable tabién de las BSO de algunas de las películas de Peter Greenaway y de la magnífica de "El fin del romance" de Jordan.
Opinión
Esta es una hermosa película de ciencia ficción donde afortunadamente el guión cuenta más que los efectos especiales, algo que no es muy común últimamente.
No quiero decir con ello que las películas que destaquen por los fx sean malas de antemano, sino que es maravilloso que consiga ponernos los pelos de punta en un par de escenas sin necesidad de cargarse medio L A con una explosión o la isla de Manhattan con una invasión masiva estraterrestre.
Da gusto de vez en cuando encontrarse películas como ésta donde toda la atmósfera se consigue por medio de un guión de hierro (que describe una sociedad a camino entre la nuestra propia y la de "Un mundo feliz" de Aldous Huxley), los personajes (desde luego la historia de amor es muy buena sin caer en edulcorantes innecesarios) y unos decorados fríos y funcionales que bien se merecían la nominación al Oscar que recibieron.
Sin duda una película ejemplar dentro del género en la historia del cine, y una de mis preferidas de su año y de toda la década de los 90.
A ver si se hacen muchas más así.
Bibliografia
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